El sector salud mental tiene un reto enorme para ayudar a la ciudadanía a superar esa poca tolerancia a la frustración e incrementar sus expectativas de vida con paz y armonía, lo cual se podría lograr mediante el desarrollo de un proyecto de vida claro, objetivo y personal para adquirir fortalezas ante las adversidades, señaló el especialista Gerardo Macías López.

Agregó que en la medida en que todas las personas se ocupen en crear un proyecto de vida, desarrollarán habilidades, mecanismos de defensa y soportes que les generen una importante resiliencia para encarar las situaciones complejas de carácter familiar, individual, social, laboral y económico.

“Un aspecto vital es que las personas comprendan que deben dejar de buscar culpables ante sus problemas. Hay que encontrar los mecanismos para fortalecerse a sí mismos ante los demás y de esta manera encontrar soluciones”, apuntó.

Gerardo Macías López señaló que este proceso para aumentar la capacidad de tolerancia a la frustración requiere un trabajo a partir de los padres de familia, quienes son los formadores de sus hijos, y si ellos les enseñan otros hábitos o actitudes se accederá a estados de mayor bienestar y tranquilidad. Sin embargo, ahora muchas familias se encuentran en círculos viciosos.

El especialista en salud mental, aseveró que uno de los grandes retos es ayudar a decenas de personas en situaciones complejas, lo que requiere de la colaboración de todos, no debe limitarse al sector salud, sino que debe involucrarse cada uno de los miembros de los hogares.

“Los padres de familia no pueden eludir más su corresponsabilidad en la formación y en la educación de los hijos, en acompañamiento y apoyo por los propios hermanos, padres o de todo el ámbito en que se gesta la interrelación humana, social y escolar”.

Los medios de comunicación influyen en la vida social, en algunas ocasiones para bien y en otras no tanto por la difusión de contenidos que no deben estar acercándose a la vida cotidiana de las personas, porque sólo generan estrés, depresión, frustración o desencanto.

Finalmente, puntualizó que hace falta un liderazgo en el ambiente del sector social y familiar para lograr mayores acciones de prevención y acción a favor de todos los sectores de la sociedad, donde no se dupliquen esfuerzos, sino que se multipliquen las actividades que redunden en el fortalecimiento de las personas en su parte emocional, mental y psicológica.