Ana Silvia Lozano Galindo
El Heraldo

Durante el primer semestre del año, la Fiscalía General del Estado ha atendido 153 denuncias por violación, informó el comandante de la Policía Ministerial, Juan Muro Díaz, al reconocer que la incidencia de este delito ha aumentado, respecto de años anteriores.
En conferencia de prensa, indicó que tan sólo en el mes de junio la institución recibió 27 reportes que derivaron en la integración de igual número de carpetas de investigación sobre los hechos, mismas que están resueltas en su mayoría.
Aseguró que hay detenidos y procesados por este delito que, lamentablemente, se perpetra casi siempre al interior de las familias y en contra de menores de edad que viven en un entorno de violencia familiar.
Es decir, la violación que sufren no es por sí misma la única afectación física y emocional que reciben en su propia casa, sino que se suma a una serie de agresiones que de manera sistemática se llevan a cabo y que constituyen una interacción disfuncional.
“Es lo que resulta de las indagatorias de casos que son denunciados en contra de padrastros, a veces los propios padres y otros familiares o personajes allegados a la familia que ejercen presión y violencia contra los más vulnerables como son los infantes o incuso hay casos en contra de personas con alguna discapacidad”, agregó.
En ese sentido, refirió que al ser un delito que está fuera de los ámbitos directos de la prevención del sistema de seguridad pública, las acciones para combatirlo y que pugnan por su disminución se llevan a cabo por parte de instituciones asistenciales y de fomento al fortalecimiento del tejido social y la familia.
En ese contexto, el comandante no descartó que hay casos que se registran en otras circunstancias como salidas nocturnas, bajo el influjo de bebidas alcohólicas o sustancias de abuso e incluso en autos de alquiler, como se confirmó en un caso donde el responsable, que era chofer de un taxi convencional, ya está bajo proceso de la autoridad judicial.
Finalmente, Muro Díaz señaló que la denuncia de este tipo de hechos es fundamental porque el patrón general es al seno de la familia, lo cual no debe ser limitante para que se actúe en defensa y atención de las víctimas.