El Supremo Tribunal de Justicia modificó la sentencia que inicialmente le impuso el Juzgado Mixto de Jesús María a un individuo que en el año 2011 asesinó a su propio hijo y además lesionó a su esposa y a otra de sus hijas.
Inicialmente, había sido condenado a 22 años y 2 meses de prisión, pero la Fiscalía General de Justicia presentó un recurso de apelación en fecha 28 de junio del 2016, al considerar que era muy leve al considerar la gravedad de los hechos consumados.
Fue así que tras ir a revisión la resolución del juez de primera instancia, magistrados del Supremo Tribunal de Justicia determinaron modificarla y dictaron una nueva sentencia que fue de 40 años, 7 meses y 15 días de prisión.
El sentenciado es un individuo identificado como Marco Antonio, actualmente de 47 años, quien se encuentra recluido en el Cereso para Varones “El Llano”.
Fue encontrado culpable de los delitos de homicidio doloso calificado con ventaja, cometido en agravio de su hijo Luis Fernando, que contaba con 15 años; así como por el delito de lesiones dolosas calificadas con ventaja y alevosía, cometido en agravio de su esposa Ana Laura, de 32 años y de su hija Jessica Yazmín, de 17 años.
Lo anterior, bajo el supuesto de que el responsable era pariente consanguíneo en línea recta ascendente o descendente de todas las víctimas.
Los sangrientos hechos se registraron el 3 de abril del 2011, en el municipio de Jesús María.
Aproximadamente a las 05:00 de la madrugada Marco Antonio se brincó a la casa donde vivían su esposa e hijos, de quienes se había separado debido a los frecuentes problemas que tenían debido a su adicción a las drogas y a sus celos enfermizos.
Al estar en el área del patio tomó un cuchillo que estaba en el lavadero y luego ingresó a la recámara donde dormía su esposa Ana Laura, con quien comenzó a discutir acaloradamente y luego la atacó con el cuchillo, lográndola herir en el tórax y ambos brazos.
Cuando los hijos de la pareja se despertaron y se percataron de lo que estaba ocurriendo, intentaron defender a su mamá pero Marco Antonio los atacó con el cuchillo, logrando herir en el cuello a Luis Fernando.
Los heridos fueron trasladados a recibir atención médica al HGZ No. 1 del IMSS, donde al día siguiente falleció el adolescente a consecuencia de un choque hipovolémico consecutivo a hemorragia interna y externa.
Posteriormente, el agresor fue capturado por agentes del Grupo Homicidios de la PME, en un operativo coordinado con policías preventivos de Jesús María y policías estatales.