Edgar Efraín Cera Díaz 
Agencia Reforma

Cd. de México, México. -México vive una ola de asaltos violentos. Las denuncias por robo a transeúnte con violencia se dispararon 38 por ciento este año, de acuerdo con estadísticas oficiales.
Entre enero y octubre, las Procuradurías y Fiscalías estatales abrieron 54 mil 113 indagatorias por ese delito, mientras que en el mismo lapso de 2016 se iniciaron 39 mil 104.
Esto sin contar la cifra negra de delitos no denunciados, que en el caso del robo en vía pública es de 95 por ciento, según encuestas del Inegi.
Francisco Rivas, director general del Observatorio Nacional Ciudadano, advirtió una incapacidad de las autoridades locales para hacer frente a éste y otros delitos del fuero común.
“Es casi 40 por ciento (de aumento); la comisión del delito con arma de fuego es particularmente alta, hay lugares como la Ciudad de México donde llega a ser de más del 60 por ciento de los casos.
“Nos remite a la incapacidad que tienen los municipios en particular de generar políticas de prevención, políticas de reacción y un ejercicio de colaboración con la autoridad estatal”, señaló.
Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) indican que el Valle de México concentra uno de cada 2 casos denunciados en todo el País.
En el Estado de México, que es la entidad con más asaltos violentos, este delito creció 217 por ciento al pasar de 5 mil 54 en los primeros 10 meses de 2016 a 16 mil 037 en el mismo lapso de este año.
La Ciudad de México, que está en segundo lugar por número de carpetas de investigación, registra un crecimiento del 23 por ciento, ya que el año pasado inició 10 mil 576 expedientes y este año sumó 13 mil 022 casos.
Otras entidades donde los asaltos violentos se han incrementado este año son Baja California, Chihuahua, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán y Puebla, entre otras.
“Hoy el delito está cada vez más cerca, las áreas de inteligencia no construyen información de utilidad para generar políticas de prevención; no tenemos patrullajes disuasivos en horarios clave.
“Parece que la inteligencia, si la tienen, no la usan, ¿dónde están las acciones? No hay una política de estado que nos haga pensar que las cosas en los próximos meses van a ser mejores”, alertó Rivas.
La violencia en los asaltos también ha ido en aumento. Mientras que el año pasado el 74 por ciento de los robos totales a transeúntes fue con violencia, este 2017 subió a 78 por ciento.
“Hay una intensificación de la violencia porque permea la impunidad, porque saben (los delincuentes) que no hay ningún tipo de consecuencia jurídica después de llevarlo a cabo.
“Existe una deficiencia absoluta en la realización de patrullajes inteligentes, se siguen realizando los patrullajes aleatorios, y donde se intensifican los casos únicamente van y apostan una patrulla, pero hay un desplazamiento de los delitos”, agregó el especialista y académico de la UNAM Carlos Mendoza.

¡Participa con tu opinión!