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Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.-La presencia del narco se ha extendido a las redes sociales, medio por el que ahora los criminales llegan a los jóvenes para engancharlos.
Especialistas en sociología, seguridad cibernética y derecho reconocieron que gracias a estos medios virtuales, los delincuentes pasaron de esconder su estilo de vida, a exhibirlo con fotografías en donde aparecen con armas o uniformes.
El deseo de lujos, ligado a la falta de oportunidades y a la necesidad de validación y pertenencia, son la clave para entender el fenómeno por el que atraviesan desde adolescentes hasta jóvenes de más de 20 años, quienes se llegan a involucrar en las filas criminales, según Francisco José Gutiérrez Rodríguez, jefe del departamento de Psicología Básica del CUCS.
Por su parte, Alfonso Partida Caballero, profesor investigador del CUCSH, asegura que el Gobierno falla en castigar el elogio al crimen que se registra en las Redes, así como en ofrecer campañas para contrarrestar los mensajes del crimen y evitar que jóvenes caigan en la red de la delincuencia organizada.
Un ejemplo de ello pudo ser rastreado por la Fiscalía en julio de 2017, cuando detectaron al menos 4 cuentas de Facebook en donde criminales reclutaron con engaños a jóvenes, a quienes llevaron por la fuerza a campamentos en Tala para entrenarlos e integrarlos a sus filas.
La Fiscalía informó el pasado 5 de febrero que actualmente hacen búsquedas en dos Municipios en donde presuntamente habría jóvenes privados de su libertad bajo esta misma dinámica.
«Tal pareciera que (el mensaje criminal) tiene más impacto que las series de educación que nos están ofreciendo el mismo Gobierno de México, el mismo Gobierno de Jalisco», expuso Alfonso Partida Caballero, profesor investigador del CUCSH, de la UdeG.
En siete años, entre 2012 y 2018, las muertes de menores de edad con arma de fuego crecieron un 33 por ciento, al pasar de 54 casos a 72, de acuerdo con el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses.
Según registros de Grupo REFORMA, los asesinatos múltiples de jóvenes en lugares identificados por policías y vecinos como puntos de venta y consumo de droga, conocidos popularmente como «picaderos», se multiplicaron el año pasado; una muestra de ello se dio en el pasado 6 de diciembre en la Colonia Loma Linda, en Guadalajara.
En ese punto, cinco jóvenes de entre 18 y 25 años fueron asesinados a tiros por un comando.
«Si yo, en mi entorno, estoy viendo como algo muy normal la vida del narco y los programas y las publicaciones en donde la idealización de la imagen del narco es tremenda, pues claro que el niño en lugar de querer ser policía o bombero, como querían ser antes, ahora quieren ser narcos», aseguró Priscila Hernández Rodríguez, investigadora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.