Dulce Anahí Soto Luévano 
Agencia Reforma

CDMX.- Para atender al 20 por ciento de los niños con cáncer en la sangre que no mejoran con quimioterapia, el IMSS realiza trasplantes de células madre de cordón umbilical.

A nivel nacional, cada año se registran cerca de mil 300 casos nuevos de cáncer hematológico, y de estos, 80 por ciento mejora con quimioterapia; sin embargo, el resto necesita de estrategias alternativas para poder sanar, como el acceso a sangre placentaria, aseguró Ana Cecilia Grande Torres, Coordinadora Hospitalaria de Donación en Jalisco.

Estos trasplantes se llevan a cabo gracias a que, en cuanto nace un bebé, se recolecta la sangre de su cordón umbilical antes de retirar la placenta, con previa autorización de la madre, explicó la doctora en un comunicado.

Los tipos de sangre genética se mantienen en condiciones adecuadas en un Banco de Células Progenitoras Hematopoyéticas y están disponibles para resolver la demanda de atención por cáncer en la sangre en niños.

Detalló que este procedimiento se puede realizar a través de médula ósea cuando el paciente tiene un hermano donador, debido a que hay mayor compatibilidad por herencia genética, el pronóstico es mejor para niños con leucemia y se pueden curar después del trasplante.

Sin embargo, cuando no hay donante, se recurre al banco de células para ofrecer a los niños otra opción terapéutica, indicó.

En 2018, el IMSS inició en Tlajomulco, Jalisco, el Programa de Donación Altruista de Sangre Placentaria para curar leucemia, linfoma o mieloma múltiple, a través del trasplante de células progenitoras hematopoyéticas.

A un año de operar, se han evaluado 734 pacientes, concretando 169 donaciones autorizadas y recolectado 85 muestras con apoyo del Banco Central de Sangre del Centro Médico Nacional La Raza y la Coordinación de Donación y Trasplantes del IMSS.

Actualmente, de las 20 muestras que el Hospital No. 180 mantienen en crio preservación, una ya se trasplantó a un joven originario de Chihuahua para curarle leucemia linfoblástica, afirmó la especialista.

Explicó que para donar la sangre placentaria, las pacientes son evaluadas y deben ser sanas, con edad de 18 años a 40 años; tener su primer o hasta cuarto embarazo; no sobrepasar las 34 semanas de gestación; ser embarazo único y sin infecciones al momento de donar.

Además, subrayó, la labor de parto debe ser menor a 24 horas; sin sufrimiento fetal y sin complicaciones durante el alumbramiento, ya sea natural o por cesárea.

Debido a la diversidad genética que existe en el País y a la incidencia de cáncer hematológico infantil, implementar este programa en el territorio nacional incrementaría la disponibilidad de células progenitoras hematopoyéticas con la variabilidad genética que se requiere, sostuvo la doctora.

La Coordinadora Hospitalaria de Donación en Jalisco recomendó a las madres donadoras que cuando sus hijos crezcan y tenga conciencia de la situación les compartan que «lo primero que hicieron al llegar al mundo fue salvar una vida».