Un comando de alrededor de 10 hombres tomó por asalto una distribuidora ubicada en avenida Canal Interceptor, a la altura de la colonia San José del Arenal, donde tras amagar a los empleados se llevaron una fuerte suma de dinero en efectivo, para después darse a la fuga con rumbo desconocido.
A pesar del impresionante despliegue policiaco, no se logró dar con el paradero de los peligrosos asaltantes.
Los violentos hechos se registraron el pasado viernes a las 07:30 de la tarde, en un negocio con razón social Distribuidora “Jhire”, que se dedica a la venta de artículos de plástico.
Dicho negocio cierra al público a las 19:00 horas, por lo que al momento de los hechos ya solamente se encontraban en el interior los empleados.
En determinado momento escucharon que tocaron el portón de acceso y debido a que los desconocidos se identificaron como proveedores, los empleados decidieron abrir ya que presumieron que iban a entregar mercancía.
Sin embargo, repentinamente ingresaron al negocio aproximadamente 10 sujetos, varios de los cuales iban encapuchados o con cubrebocas, además de que por lo menos seis de ellos iban armados con pistolas.
Los asaltantes se distribuyeron tanto en el negocio, como en la bodega y en la oficina, y tras amagar a los empleados, los obligaron a tirarse al piso boca abajo.
Fueron minutos de terror los que vivieron los empleados, principalmente las mujeres.
Los asaltantes los despojaron de sus pertenencias, entre ellos los teléfonos celulares.
Además se llevaron una importante suma de dinero en efectivo que iba a ser utilizada para el pago de proveedores, junto con las llaves de dos camionetas.
Debido a que al abandonar el negocio volvieron a cerrar el portón, los empleados no se percataron del tipo de vehículos que utilizaron para escapar.
Al lugar del atraco llegaron policías ministeriales, quienes “peinaron” la zona en busca de los asaltantes, pero con resultados negativos.
De igual forma se implementó un fuerte operativo por parte de policías preventivos del Destacamento “Pocitos” y policías estatales, pero no se logró dar con el paradero de los peligrosos hampones.