Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

En campaña y ya como Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho que, en su administración, se atenderá la educación superior de manera universal. Esto es, no habrá ni un sólo rechazado que aspire ingresar a las  universidades o alguna otra institución de nivel superior. Para ello, se propone crear cien nuevas universidades en toda la República.

Es una propuesta que a todos debe parecer genial y, por ende, nadie debe objetar el ofrecimiento, pues es la oportunidad para hacer una carrera universitaria y en forma gratuita. Presumiblemente, los ahorros millonarios que hará el próximo gobierno puedan soportar, en parte o totalmente, los gastos requeridos para la edificación y sostenimiento de la educación superior universal; y si faltara algún presupuesto, Hacienda federal ya tendrá previsto de dónde saldrán los dineros que se necesitan para dar vida a estas cien nuevas universidades. Esta propuesta contradice a la idea que tiene Esteban Moctezuma Barragán, próximo Secretario de Educación, quien manifestó a los medios de comunicación que las universidades existentes, bajo un proyecto también genial, pueden absorber a todos los jóvenes que deseen estudiar carreras universitarias y sin gastar un centavo más. Moctezuma Barragán propone que el mismo personal universitario en funciones atenderá por un día a grupos de alumnos y que los demás días de la semana éstos irán a investigaciones, incluso, fuera de la institución. Al día siguiente, los catedráticos atenderán  otros estudiantes y los mandan a investigaciones; y así sucesivamente los demás días hasta lograr la atención de todos  los que demanden estudios universitarios. Tal vez se destine un día de la semana para revisar las investigaciones de los alumnos. Independientemente de la fórmula que se adopte, el hecho es que habrá educación superior universal. Los que conocen de construcción y sostenimiento de una institución con educación de calidad, dudan mucho de la factibilidad de la primera propuesta y de la segunda ni siquiera hablan.

Pero en el supuesto que, en los hechos, se logre brindar educación superior universal, una vez que los jóvenes universitarios egresen masivamente, las preguntas serían, ¿saldrán con la calidad académica que exigen tanto las necesidades y los tiempos  nacionales como los internacionales?, ¿habrá ocupación para todos ellos? Se hacen estas preguntas, porque, como en el caso de Aguascalientes, hay muchas universidades pero sólo dos o tres de éstas tienen el prestigio académico reconocido y aún los egresados de estas instituciones tienen serias dificultades para encontrar empleos, a grado tal que un número considerable de egresados universitarios locales lastimosamente tienen que ocuparse en algo para lo que no estudiaron; y los que encuentran ocupación tienen que aceptar sueldos tan  bajos que no corresponden a su preparación. Estas son las razones de por qué, en el concierto mundial, hay países que planean formar técnicos y profesionales de servicios de acuerdo con lo que su  mercado laboral requiere y de la calidad que necesitan, y de esta forma aseguran trabajos bien remunerados. Otros países, ciertamente preparan a todos los que desean hacer una carrera  profesional, aun cuando con los egresados hay una masiva desocupación; los cuales, ante la desesperación por no tener empleos, hacen movimientos, marchas y protestas, en contra del gobierno en funciones; generando severos problemas sociales. Ambos modelos tienen sus ventajas y desventajas. ¿Cuál sería mejor para el país?

Ahora bien, para tener una educación superior de calidad, los expertos saben que es absolutamente necesario contar con una educación básica y media superior también de calidad; de no ser así, es caminar en arena movediza. Por tanto, es indispensable que el nuevo gobierno empiece por superar las condiciones y severas carencias que tienen jardines de niños, escuelas primarias, secundarias y las de media superior. El éxito de un sistema educativo depende de la atención integral que se brinde a la educación de niños,  adolescentes y jóvenes, del país.