Hay que ponerles atención a los abuelos, porque hay síntomas que al descuidarse, pueden agravar los cuadros del adulto mayor. Cuando presenta por más de dos semanas aumento o reducción de apetito, insomnio o exceso de sueño, pensamiento y lenguaje lento, alteraciones de la memoria, tristeza y falta de energía, entre otros síntomas, puede ser depresión y debe atenderse de inmediato.

Al respecto, el geriatra Antonio Vidales Olivo recomienda acciones de estimulación psicoafectiva por parte de la familia y el uso de algún antidepresivo previamente recetado.

“La primera medida consiste en no reprimir las reacciones emocionales del paciente, no sobreprotegerlo y apoyarlo para que realice actividades por sí mismo; conversar con él, promover la convivencia, no regañarlo, facilitarle actividades nuevas y sensibilizar a todos los familiares para que apoyen el proceso de recuperación”.

Añadió que los abuelos no deben ser tratados con indiferencia, y muchos menos hacerlos sentir un estorbo; hay que hacer lo necesario para que se conserven activos.

En cuando a la demencia en este sector de la población, dijo que es una enfermedad que presenta signos de alarma como olvidar los caminos a lugares conocidos, no recordar la forma de hacer actividades cotidianas, dormir de día y despertar de noche y no reconocer lugares o personas, entre otros.

“En estos casos, se recomienda tratamiento médico, psicológico y terapéutico, así como propiciar un entorno relajado y validar los sentimientos del enfermo”.

Finalmente, comentó que si bien aún no se conocen las causas de la demencia, se le relaciona con infecciones, mala alimentación, problemas en vista y oído, alcohol o drogas, derrames cerebrales, problemas en tiroides y angustias, entre otros que hay que prevenir o atender oportunamente, para reducir los riesgos de desarrollar demencia.