En México, solamente una de cada tres personas tiene conceptos básicos de finanzas, por lo que la tendencia al endeudamiento y a las compras superfluas predomina, en detrimento de su propia economía.

Así lo señaló el coordinador del Comité de Educación Financiera de la Asociación de Bancos de México, Juan Luis Ordaz Díaz, quien sostuvo que las malas decisiones en el manejo del dinero aparentemente no lo son, sin embargo parten de comprar las cosas que no son necesarias, pese a tener limitantes económicas.

“Las compras impulsivas ante estados de ánimo, como el aburrimiento y la tristeza, o bien por imitación ante supuestas gangas como las de eventos comerciales como el reciente ‘Buen Fin’, generan gastos mayores a la disponibilidad de recursos de las familias”.

En conferencia magistral en la Universidad Panamericana, indicó que otro error en el manejo del dinero es no procurar un hábito adecuado del ahorro, ni mucho menos de la inversión, que permita un crecimiento moderado del dinero con que se cuenta.

En ese sentido, reconoció que si bien es cierto el ingreso de las familias es de por sí limitado en un amplio sector de la clase trabajadora, el uso del crédito evidencia esa falta de educación financiera que las ubica en una mayor necesidad.

Ordaz Díaz lamentó que aún cuando los trabajadores llegan a tener un incremento salarial, éste no se refleja en una mejora en su nivel de vida, ya que la tendencia es que sienten que el aumento les da mayor posibilidad de contratar más créditos.

Sobre este punto en particular, explicó que todas las personas tenemos una capacidad de endeudamiento que se obtiene con el total de ingresos, menos los gastos fijos como la renta o pago de hipoteca, luz, teléfono y servicios básicos.

“A esa cantidad hay que descontarle el 35% y sólo el resto estaría disponible como capacidad de deuda; es decir, una persona que gana 10 mil pesos mensuales y tiene gastos fijos por 6 mil pesos, sólo tendría 1,400 pesos para pago de créditos, cuando esto se sobrepasa, la deuda se convierte en una bola de nieve que lleva al apremio económico”.

Concluyó subrayando que la palabra ahorro es fundamental, y todas las herramientas y productos financieros ayudan a hacer crecer el patrimonio, si bien hay que saberlas usar en forma adecuada.