Atada de manos la PFP frente al contrabando

Tenis, bolsas para dama, carteras y plumas de marcas extranjeras reconocidas llegan a Aguascalientes de manera ilegal, sin embargo, los volúmenes de las cargas no permiten acreditar el delito de contrabando y las acciones no son sancionadas.

Así lo explicó el comisario de la Policía Federal Preventiva, Raúl Roberto Rodríguez Rivero, al sostener que sí hay resultados de la corporación en cuanto a la detección de ese tipo de mercancía.

No obstante, la serie de cambios en los lineamientos del Servicio de Administración Tributaria, en función de aranceles, ha disminuido el margen de actuación de la autoridad para determinar la comisión de un delito federal como lo es el contrabando.

En ese sentido, indicó que hay volúmenes que se permiten ingresar al país prácticamente sin alguna obligación por ser mínimos; otros intermedios en los que sin pago de los impuestos correspondientes generan sanciones administrativas; y unos mayores a los que, sin la acreditación de procedencia legal, corresponde el delito de contrabando.

“Es una figura que hoy en día el Código Nacional de Procedimientos Penales contempla que sea conocido por cualquiera de las policías del país cuando se detecte, sin embargo, los resultados de los procedimientos están acotados con los criterios descritos”.

Esto no obsta para que las autoridades policiales procedan ante mercancías en tales circunstancias, ya que su intervención consiste en detectar productos y ponerlos a disposición de la autoridad competente cuando no reúna requisitos de facturación, y así ésta proceda.

El comisario Rodríguez Rivero advirtió que en Aguascalientes el volumen de este tipo de mercancía no abunda, si bien sí se han detectado y en su caso asegurado cargamentos principalmente de los artículos referidos.

Una vez confiscados se entra al proceso de definir categoría y para ello hay constante comunicación e interrelación con el mismo SAT, la Procuraduría General de la República y la Aduana, a fin de homologar criterios de actuación con apego a lo que dicta la ley.

Respecto de material apócrifo o “pirata”, reconoció que los discos compactos conteniendo música o películas son lo que más circula, sin embargo, pese a la detección, aseguramiento y notificación a los dueños de derechos, éstos no actúan porque no les resulta redituable.

“Gastan más en acudir a los estados del país donde sucede esto, por concepto de traslado, hospedaje y alimentación, que en no darse por interesados en que se sigan vendiendo sus productos”.