Este año el Clásico de Otoño ha regalado grandes emociones en el diamante, cuando todos daban favoritos a Houston para llevarse el campeonato fácilmente, los Nationals ganaron los dos primeros partidos de la serie como visitantes, cambiando la suerte en su favor. Sin embargo, nuevamente la situación tuvo un giro de 180 grados, los Astros le devolvieron las dos derrotas en casa a Washington, e inclusive una más, ganando los tres partidos que se disputaron en la capital de Estados Unidos, poniendo la serie en su favor y a sólo una victoria de ganar la Serie Mundial, cosa que buscarán realizar esta noche cuando se juegue el sexto choque entre ambas novenas.
Todo esto tiene un gran valor para los Astros ya que desde hace 23 años no ocurre una remontada como la que están a punto de lograr. En la historia de la MLB desde que se tiene el actual formato de la Serie Mundial, contando a los Astros son 13 equipos los que han perdido los dos primeros juegos de la serie como local y solamente tres lograron darle la vuelta a la tortilla consiguiendo ser campeones. El último equipo que lo consiguió fueron los Yankees en 1996, ganando cuatro de manera seguida ante los Braves con jugadores como Derek Jeter y Mariano Rivera, cerrando la proeza que previamente habían conseguido los Mets en el 85, superando a Boston y un año antes los Royals venciendo a los Cardinals. Esta situación hace que realmente sea especial la gran remontada que tiene Houston por el momento, todo podrá cerrarse en punto de las seis de la tarde cuando reciban en su casa a los Nationals, que están contra la pared y tendrán que salir agresivos buscando ponerse adelante para manejar la presión de no tener margen de error.
La clave de la serie ha sido la impresionante disminución de la ofensiva de Washington que en los dos primeros juegos consiguió 17 carreras mientras que en los últimos tres compromisos apenas han conseguido tres carreras en algo que no se veía venir por el gran momento que vivían peloteros como Juan Soto, Anthony Rendón y Víctor Robles, quienes han sido controlados tanto por los abridores como el bullpen de los Astros. Si los Nationals quieren forzar a un séptimo juego tienen que despertar al bate ya que no importa si el juego se mantiene en cero, mientras no produzcan tendrán la presión encima. Del lado de los Astros parece que todo es felicidad; Springer, Altuve, Bregman, Correa, Reddick, todos logran conectar batazos que terminan sumando carreras a la registradora; si logran pegar primero como en los últimos partidos dejarán trabajar más tranquilamente a Justin Verlander que será el encargado de abrir el partido por los Astros.
Se juega el sexto compromiso en la Serie Mundial con unos Astros a punto de hacer historia y consagrar una remontada épica, enfrentando a unos Nationals que viven el peor momento de la postemporada. Hoy puede haber nuevo campeón en las Grandes Ligas.