El estrés puede influir en el desarrollo de obesidad y otros trastornos de la conducta alimentaria, descubrió Patricia de Gortari, investigadora del Instituto Nacional de Psiquiatría, ganadora del Premio “Dr. Manuel Camelo 2017”, que otorga la fundación del mismo nombre desde 1986
“El estrés te permite responder ante la amenaza, pero cuando permanece por mucho tiempo, lo que llamamos estrés crónico, tendemos a comer mucho o muy poco”, explicó la doctora .
De Gortari indicó que el maltrato infantil, el abuso psicológico, verbal o físico, o cualquier otra situación adversa, pueden generar que un sistema que regula una función en el organismo falle.
En casos de estrés, detalló, el cerebro libera cortisol, una hormona que activa las vías del cerebro encargadas de hacer que una persona desee consumir alimentos, sobre todo, grasas y azúcares.
La especialista encontró en ratas estresadas y obesas una alteración en la proteína urocortina, ubicada en el hipotálamo y encargada de regular el consumo de alimentos.
Ahora analiza en pacientes con sobrepeso de la Escuela de Dietética y Nutrición del ISSSTE si realmente fueron expuestos a un estrés crónico y si presentan el mismo cambio en la proteína detectada en animales.
“Lo ideal sería encontrar un factor en sangre que nos indicara que existe la posibilidad de desarrollar obesidad en el futuro porque estaríamos con una estrategia preventiva”, expuso.
Por esta investigación, la académica fue reconocida por la Fundación Dr. Manuel Camelo.
“Me siento muy contenta, es como si te dijeran ‘qué bien que escogiste este camino'”, señaló en entrevista.
La científica fue seleccionada de entre 108 investigadores y es la novena mujer en recibir la distinción.
María Elena Medina Mora, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría, destacó la trascendencia de estos estudios, sobre todo, porque la obesidad es un grave problema de salud en el país.
Para ella, primera mujer en ganar el premio, la investigación de De Gortari puede ayudar a diseñar mejores tratamientos y fármacos para atender los trastornos de la conducta alimentaria.
Agregó que el reconocimiento estimula a los científicos a mantener la investigación de punta en momentos en los que el sector enfrenta una reducción de recursos.
En tanto, Manuel Camelo Hernández, presidente de la fundación, explicó que el objetivo del premio, que incluye 500 mil pesos, es que los investigadores no frenen sus trabajos.
“Es importante reconocer a nuestros científicos y apoyarles para que puedan continuar su labor en nuestro país, evitar la fuga de cerebros y no depender de importar ciencia en México”, sostuvo.

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