Diego Martínez y Willebaldo Nava
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Los Raiders eran “el equipo de casa”, pero la fiesta fue para Tom Brady y los campeones Patriotas.
El pasador de Nueva Inglaterra deleitó con uno de los mejores partidos de larga carrera a los 77 mil 357 aficionados que se dieron cita en el Estadio Azteca.
Al coro de “¡Brady, Brady!”, el mariscal de campo bombardeó con su brazo de alta precisión todas las zonas de la defensiva de los Raiders, para dirigir a su equipo a una victoria por 33-8.
El ataque de los “Malosos” nunca entró en ritmo, sus receptores se cansaron de soltar pases, y el perímetro pareció perdido ante los latigazos de Brady.
“Ha sido una gran experiencia, es la primera vez que juego en México y sin duda espero volver. Jugamos en un maravilloso estadio, rodeado de gente que siempre apoya y que demostró el amor por nuestro equipo. Somos privilegiados de jugar aquí enfrente de todos nuestros fans en México, además de toda la gente que nos vio por televisión, fue una gran experiencia”, explicó Brady.
“Todo es increíble, jugar en otro país, tener una recepción tan especial, y acabar con un partido así, puedo reconocer que fue una experiencia personal que me encantó”, añadió.
Abundaron los aficionados enfundados en jerseys azules y blancos con el número 12 de Brady, aunque no faltaron las extrañas criaturas de la “Nación Raider”, ataviadas y maquilladas con motivos en negro y plata, y los seguidores de otros equipos.
Esta vez, tras el exhorto en las pantallas del estadio al buen comportamiento, so pena de ser expulsado del estadio, no hubo gritos homófobos ni láseres que incomodaran a los jugadores.
Desde los himnos interpretados por Luis Coronel, el de EU, y Mijares, el de México, hasta que el reloj marcó ceros, pasando por el sentido homenaje a los héroes del sismo del 19 de septiembre al medio tiempo, entre los aficionados imperaron el respeto, la alegría y la pasión por el futbol americano.
Para el ala cerrada patriota Rob Gronkowski, el partido fue una verdadera fiesta.
“Salimos por el túnel y ver el estadio lleno de fans, súper ruidoso, es algo impactante, fue increíble poder jugar frente a tanto publico, la fiesta se cumplió por completo ” explicó “Gronk”.
Lo más valioso para el entrenador en jefe de Nueva Inglaterra, Bill Belichick, sin embargo, fue salir victorioso del Estadio Azteca.
“Veníamos a ganar, a hacer bien las cosas, es parte de nuestro trabajo ir a donde nos toca jugar. Ganamos frente a una gran afición, pero lo que realmente importa es obtener la victoria”, comentó.
Para la estadística queda que la victoria fue la decimotercera consecutiva para los Patriotas como equipo visitante, y que el primero de los tres goles de campo del pateador de Nueva Inglaterra, Stephen Gostkowski, de 62 yardas, fue de una distancia récord para la franquicia.
“Fue una gran tarde, no la voy a olvidar, el público nos apoyo en todo momento”, dijo Gostkowski.
Pese a la derrota y al irregular desempeño de su equipo, el coach de los Raiders, Jack Del Rio, se fue contento.
“Hemos tenido dos grandes visitas a México, y claro, regresaremos”, expresó.