Un ex policía estatal fue capturado en la ciudad de León, Guanajuato, donde permanecía escondido y que era buscado por agentes del Grupo Homicidios de la PME, por su participación en el asesinato de un detenido, ocurrido en el año 2017.
Otros dos policías estatales que participaron en el crimen, se encuentran actualmente recluidos en el Cereso para Varones “El Llano”, donde se encuentran compurgando una sentencia de 17 años de prisión.
Quien fue capturado por agentes del Grupo Especial en Mandamientos Judiciales de la PME, es el ex policía estatal Alan Emmanuel.
Tras ser llevado a audiencia inicial, un juez de Control le dictó auto de vinculación a proceso por el delito de homicidio doloso calificado con premeditación y ventaja, cometido en agravio del comerciante de semillas, José Julián.
Así mismo, le fue impuesta la medida cautelar de prisión preventiva por un período de dos meses, mientras concluye la investigación complementaria.
Fue en el mes de marzo del 2017, cuando en un predio ubicado en el poblado de El Duraznillo, fue encontrado semi-enterrado el cadáver de un hombre que más tarde fue identificado como José Julián, que tenía cuatro días de desaparecido.
Durante el desarrollo de las investigaciones, se estableció que la víctima había sido asesinada a golpes.
Las mismas investigaciones revelaron que antes de su desaparición, el comerciante de semillas había sido detenido por policías estatales en un retén que tenían instalado en la carretera que conduce al poblado de Calvillito.
Agentes del Grupo Homicidios de la PME investigaron a nueve policías estatales que se encontraban en el retén.
Tras los interrogatorios a los que fueron sometidos, se descubrió que dos de ellos, identificados como Jesús y Jorge Omar, habían participado en el crimen del comerciante.
Aunque ambos negaron su participación en los hechos, el agente del Ministerio Público de la Unidad de Investigación de Homicidios Dolosos aportó los elementos de prueba para que los ex policías estatales fueran vinculados a proceso y se les dictara una sentencia condenatoria.
Los otros dos policías estatales, entre ellos Alan Emmanuel, ya no se presentaron a trabajar y se dieron a la fuga, por lo que desde ese momento se les consideró prófugos.
Poco más de un año después, Alan Emmanuel fue ubicado y detenido por agentes de la FGE, mientras que continúa la “cacería” de un cuarto implicado que hasta el momento sigue como no localizable.