Con el apoyo de la UAA, UNAM, Organización Mundial de la Salud (OMS) y Organización Panamericana de la Salud (OPS), el ISSEA dará tiros de precisión en la prevención del suicidio, problema de salud que ubica a Aguascalientes en el tercer lugar nacional, con mayor incidencia, después de Campeche y Chihuahua. Mientras que en el 2017 se registraron 151 casos, en el 2018 fueron 143 y en lo que va del año, 23.
De acuerdo al diagnóstico elaborado, las zonas de mayor incidencia son las colonias Insurgentes, López Portillo, Ciudad Morelos y Villas de Nuestras Señora de la Asunción; esta zona representa el 50% de los casos.
Los especialistas en la materia consideran que es fundamental reforzar el primer nivel de atención, es decir el servicio de los centros de salud, ya que con previa capacitación del personal podrán detectarse conductas presuicidas y brindarles atención oportuna.
Ayer en rueda de prensa, el secretario de Salud, Sergio Velázquez García, presentó la “Guía de Intervención mhGAP 2.0” para los Trastornos Mentales, Neurológicos y por Consumo de Sustancias en el Estado, con la cual se busca capacitar al personal de salud en este sentido, por lo que aseguró que Aguascalientes podría considerarse un modelo a nivel nacional en la atención de conductas presuicidas.
Los temas a tratar en la capacitación que será monitoreada por la UNAM en coordinación con la OPS/OMS, son la atención de la depresión, trastorno límite de personalidad, suicidio y autolesiones, trastorno por consumo de sustancias, y trastorno de desarrollo de conducta en niños y adolescentes (bullying).
El representante de la OPS/OMS en México y responsable de la Prevención y Control de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental, Miguel Malo Serrano, ponderó la estrategia de atención integral a la salud mental, en centros de salud (primer nivel de atención) y hospitales generales; y llamó a vencer los obstáculos y prejuicios en torno a las enfermedades mentales.
Lamentó el hecho de que en América Latina se desdeñen las enfermedades mentales, de ahí que el presupuesto que se destina es ínfimo; “resulta paradójico que se dé escaso apoyo a la prevención y sean más los recursos para hospitales psiquiátricos, cuando la tendencia es reducir las camas de este tipo de nosocomios, porque es más importante prevenir que curar”.
En su momento, la investigadora de la UNAM, Paulina Arenas Landgrave, señaló que la universidad que representa será la responsable del monitoreo y del seguimiento de los resultados que conlleve la capacitación y su relación con el número de suicidios en el estado.
Finalmente, todos coincidieron en que la prevención de enfermedades mentales, es responsabilidad de todos.