Fidel Orantes
Agencia Reforma

LAS VEGAS, EU.- Era una noche especial. En el ambiente se sentía el patriotismo, con más gente de la esperada que hablaba en español, Banderas de México y ganas de celebrar.
Con esa imagen de fondo apareció Alejandro Fernández en la Arena T-Mobile, el viernes, como parte de la celebración del Grito de Independencia en la “Ciudad del Pecado”.
Y aunque El Potrillo es uno de los artistas que frecuentemente se presentan en Las Vegas durante esta temporada, fue el primer artista mexicano en dar un show en el recinto, inaugurado en 2016 y donde han actuado The Rolling Stones, Guns N’ Roses y Lady Gaga, por ejemplo.
Frente al cantante había unas 15 mil personas, según el promotor del show, dispuestas a cantar el repertorio que había preparado para la ocasión. Y así lo hicieron, sin importar que el espectáculo haya sido casi el mismo desde hace cuatro años, cuando presentó por primera vez su Confidencias Tour en Las Vegas.
Si bien los boletos marcaban el inicio del concierto a las 20:00 horas, Alejandro salió casi una hora después. Para ese momento el público ya había visitado varias veces las barras donde vendían las bebidas alcohólicas, y para cuando empezó el show, la gran mayoría ya las ingería.
“Cóncavo y Convexo”, “No Lo Beses” y “Estuve” fue la tercia de temas con la que arrancó, con una impecable figura que hizo gritar eufóricamente a muchas de las mujeres presentes.
“A todos los mexicanos y los latinoamericanos que hayan venido también, ¡qué alegría poder estar con todos ustedes en esta noche tan especial, en este lugar tan espectacular”, expresó.
En su recorrido musical entonó “Hoy Tengo Ganas de Ti”, “Te Voy a Perder” y “Te Lo Dije Cantando”, e incluyó “Quiero Que Vuelvas” y “Sé Que Te Duele”, de su más reciente álbum, Rompiendo Fronteras.
Después de una hora de concierto, llegó el mariachi y el recinto estalló en gritos de júbilo.
Al otro extremo del escenario, El Potrillo salió vestido de charro y sobre una plataforma cantó “Guadalajara, Guadalajara”.
Y llegó el momento de que el hijo de Vicente Fernández diera el Grito de Independencia.
“¡Viva la Independencia Nacional!… ¡viva México!”, gritó, y las miles de personas respondieron con un “¡viva!”.
No hubo momento más patriótico durante la noche que ese. Las Banderas de México que algunos llevaban se ondearon en el aire. Era una fiesta nacional en el corazón de Las Vegas.
Durante el turno de las rancheras sonaron “Mátalas”, “Qué Lástima” y “Abrázame”, haciendo cantar a la gente, que se había puesto de pie y en ocasiones hasta bailaba frente a sus asientos.
Eso ya era una celebración por completo, donde había música, tragos y corazón.
Para la parte final interpretó varios temas que hiciera popular su “maestro”, su padre, como “Hermoso Cariño”, “Mujeres Divinas” y “Estos Celos”.
Tras dos horas y media llegó la despedida: sus bailarinas se vistieron de verde, blanco y rojo y él cantó “De Qué Manera Te Olvido”, para finalizar la noche más mexicana en la capital del juego.