Víctor Fuentes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 27-Jun.- La Suprema Corte de Justicia consumó ayer la conformación de un tribunal electoral a modo para los principales partidos políticos: PRI, PAN y PRD.
Producto de un acuerdo en “fast track” en el Congreso, la mayoría de los Magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife) ostentarán un amplio poder, pues calificarán dos elecciones presidenciales: 2018 y 2024.
Además, cada uno tendrá ingresos por 4 millones de pesos anuales.
Por estrecha mayoría, la Corte validó ayer la ampliación de los periodos de gestión para 4 de los 7 magistrados electorales, una reforma aprobada el año pasado por el Congreso federal.
Dicho acuerdo legislativo benefició a los Magistrados Indalfer Infante y José Luis Vargas, quienes vieron ampliados sus plazos de gestión de 3 a 7 años, así como a Felipe Fuentes y Reyes Rodríguez, quienes pasaron de 6 a 8 años.
Estos magistrados, así como sus compañeros Janine Otálora, Felipe de la Mata y Mónica Soto, electos para ejercer los próximos 9 años, fueron impulsados tras un acuerdo político entre PRI, PAN y PRD.
El acuerdo fue impugnado ante la Corte por Morena y el PRD, pese a que este partido previamente lo había apoyado.
El Ministro Alfredo Gutiérrez, quien impulsaba invalidar la reforma, advirtió que el nombramiento de los Magistrados “se puede valorar como una dádiva para los titulares de la función” y sus efectos “son potencialmente para la sociedad y los futuros quejosos”.
La reforma fue validada por 6 votos contra 5 y el principal argumento fue que si bien los Magistrados ya habían rendido protesta en el Senado, aún no ocupaban el cargo cuando el Congreso prolongó sus nombramientos, lo cual ocurrió horas antes de su toma de posesión.
Mario Delgado, senador vinculado a Morena, consideró que la decisión de la Corte es jurídicamente cuestionable y políticamente condenable, pues validan “los favores” de los partidos políticos a los Magistrados para cobrarlos en 2018.
El diputado independiente Manuel Clouthier lamentó que la Corte no pueda escapar a los juegos del poder político y que haya ignorado las demandas de los ciudadanos que pedían un Tribunal Electoral sin cuotas ni cuates.