Natalia Vitela
Agencia Reforma

Al elegir una pareja, la soledad puede orillarte a tomar una mala decisión o puede ser la oportunidad para conocerte mejor, advierte Laura Cecin, neuropsicóloga del Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana (UIA).
Muchas personas le huyen a la soledad y corren el riesgo de tropezarse con la misma piedra, es decir, constantemente se involucran con quienes no les agradan, establecen relaciones poco productivas e incluso riesgosas para su salud mental, señala.
No saben que pueden estar solos por algún tiempo y aprovechar para autoconocerse, reflexionar sobre lo que quieren y tener claridad de lo que buscan en el otro, agrega.
«El hecho de no saber estar solo, de no tener espacio de introspección para poner en orden ideas y sentimientos, impide el autoconocimiento; entonces, cuando se elige pareja, ésta puede ser inadecuada.
«Pueden caer con parejas que no las complementan  o que son inestables, y que lejos de hacer que se reafirme la propia identidad, decrementan la valía y bajan la autoestima», alerta.
A las personas les asusta la soledad porque ésta hace que la persona se enfrente consigo misma, asegura Michelle Charlier, jefa de la unidad de Salud Mental del Hospital Juárez de México
«No estamos acostumbrados a pensarnos, a sentirnos y, entonces, buscamos huir de eso teniendo a otra persona», indica.
La pareja entonces se convierte en un distractor, pues hay sentimientos que las personas no quieren reconocer y enfrentar.
Explica que en ocasiones, las personas tienen historias de infancia y adolescencia dolorosas que reviven estando solos y por eso evitan la soledad, pero si no sanan, es muy probable que la repitan en sus vínculos amorosos.
«Si de niña tuve un papá golpeador o alcohólico y no reviso esa historia, seguramente voy a buscar una pareja con esas mismas características. Se busca repetir la historia porque de niño no se comprende, y ya en la adultez se intenta hacerlo», explica.
También está el riesgo de que la persona se convierta en lo que el otro quiere que sea, y no lo que se desea ser.
«Hay personas que han estado con su pareja por muchos años, y cuando rompen no saben quiénes son porque siempre fueron lo que el otro quería que fueran», agrega.
Otro peligro es que toleren situaciones que no les agradan e incluso maltrato con tal de no estar solos.
Las expertas coinciden en que otro motivo por el que las personas buscan evadir la soledad son los cánones sociales.
«Cuando alguien está solo es señalado como ‘el solterón’. Ese señalamiento pesa mucho, entonces prefieren actuar como la sociedad lo demanda», afirma Charlier.
Para las especialistas es fundamental hacer de la soledad una aliada para conocerse y estar listo para elegir a la pareja.
«Tenemos que romper el miedo a la soledad y a conocerse a uno mismo para que dejemos de buscar a las personas para que nos distraigan o tapen una emoción; sino se estará cayendo de una relación a otra tratando de callar los demonios que no se quieren enfrentar», menciona.

Aprende a conocerte
Una forma de autoconocerte es fomentar la introspección. Puedes hacerlo, por ejemplo, a través de la meditación, señala la neuropsicóloga Laura Cecin.
«La idea es que la persona tenga contacto con sus propios pensamientos y sentimientos».
Acudir con un profesional también es una opción.
«Es importante abrirse a ser escuchado y acudir con un psicoterapeuta para tener una guía», agrega la académica de la UIA.
Posteriormente, indica la experta, está el camino del altruismo.
«Dedicar tiempo y esfuerzo a un proyecto altruista sirve para empezar a generar conciencia del otro y salir del estado yoico».
Al respecto, la psiquiatra Michelle Charlier, considera fundamental que las personas escarben en su historia por dura que sea.
«Tenemos que conocer nuestra historia y poder enfrentarla. No es fácil, porque es como quitar un mueble que ha estado ahí por mucho tiempo, y hay una gran cantidad de polvo acumulado, y al barrerlo se va a esparcir por todas partes, pero después va a quedar limpio», dice.