Teresa Martínez
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Caminar hacia la montaña es conquistar metas personales, encontrarse con uno mismo y aprender a trabajar en equipo. Monterrey es el sitio ideal para esta actividad que ha tenido un boom en los últimos años. Pero es recomendable acercarse a expertos para practicarlo de manera segura.
Éstos son sólo cuatro grupos de los más de 45 que hay en la Ciudad y que aspiran a llegar a la cima.

Un club con tradición
Hace más de 78 años, un grupo de amigos que había estado en el ejército empezó a reunirse para hacer caminadas por las montañas. Esa iniciativa es el Club Explorador Cóndor, integrado por más de 60 socios que van de los 5 hasta los 80 años de edad.
«El senderismo es un deporte muy sano que te ayuda a cumplir retos. Si haces una analogía de la montaña y la vida, al llegar a la cumbre de la montaña es como conquistar tus metas personales», expresa Karlo Cruz, presidente del club.
Con una mesa directiva y una membresía que cuesta 300 pesos anuales, tienen juntas el último jueves de cada mes para organizar los recorridos. Y cada domingo realizan excursiones a los cerros y montañas cerca de la Ciudad.
Según la temporada es el sitio que eligen. En clima caluroso van a la Sierra de Arteaga con un ambiente boscoso o a los cañones de la Sierra de Santiago donde hay más cascadas. O en frío al Cerro El Sapo, en García.
Con una preparación y equipo especial, el grupo también recorre montañas de mayor altura, como los volcanes Iztaccíhuatl, el Nevado de Colima y el Nevado de Toluca.
El club organiza con frecuencia cursos de rappel, escalada, ascenso y descenso de cuerda.
«Mucha gente lo toma como una filosofía de vida que la ayuda a mantenerse sano, respirando aire fresco, que le ayuda a superar miedos o barreras», destaca Karlo.
«Aparte de que enseña a convivir y compartir valores que se aprenden en este tipo de actividades, como el compañerismo, la unidad, el respeto».
Se puede contactar al grupo a través de la página Club Explorador Cóndor en Facebook.

Enfocado a mujeres
Cuando Martha Medina practicaba natación en 1991, una amiga le habló del senderismo y se sintió atraída. Comenzó a ir con ella, luego se unieron otras chicas hasta que se hizo un grupo.
Si alguien las encontraba en el camino les preguntaba cuál era el nombre del club, a lo que las asistentes respondían «Martinas», refiriéndose al nickname de Martha en Facebook en honor a su abuela Martina Valdovinos.
Después de estar por un tiempo en un grupo de senderismo, hace cinco años Martha decidió formar su grupo enfocado en mujeres, aunque también asisten hombres.
Su objetivo es trabajar con principiantes para capacitarlas y que después ellas puedan avanzar por su cuenta, o continuar en el grupo si así lo deciden. La mayoría son amas de casa u oficinistas.
«Las empiezo a iniciar por lo más fácil, en La Huasteca, con caminatas o cañones que son muy fáciles pero bonitos, para que se enamoren de la naturaleza y la montaña, que empiecen a soñar con que ‘yo puedo, yo quiero'», comparte Martha.
Antes de comenzar los recorridos, Martha recomienda a las interesadas acondicionarse físicamente con caminatas y subir paulatinamente la intensidad. En el grupo entre semana tienen su rutina física y el domingo hacen senderismo.
En un viaje a la Ciudad de México años antes Martha recuerda haberse impresionado por el paisaje del Iztaccíhuatl. Luego se hizo adicta al senderismo hasta que un día llegó a la cima del volcán.
«Es un escape. Me soñé arriba de los volcanes y ahí estuve», expresa. «La montaña y la naturaleza todo te cura, si una mujer tiene una vida rutinaria, en su casa, viviendo en sus círculos chiquitos se va a enfermar.
«Pero empiezas a hacer senderismo y no sé qué pasa que la cabeza se dispara, en el alma se prenden cosas cuando vas caminando y ves tanta naturaleza, se te olvidan los problemas y es como una endorfina, sientes la felicidad».
Para contactarla, busca al grupo Martin@s en Facebook.

De la red a la montaña
Originario de la Ciudad de México, José Vázquez llegó a Monterrey hace 13 años. Al prepararse para un triatlón con el objetivo de bajar de peso, José retomó el senderismo que practicaba desde su niñez.
En sus recorridos tomaba fotos con su celular y los subía al grupo de Facebook «Por senderos, caminos y montañas».
Sin darse cuenta se hizo de un público cautivo que esperaba ver las fotografías; ahora son más de 6 mil miembros, y en lo real se fue formando Kuti Community, un grupo que ya lleva 8 años.
«Cuando llegué a Monterrey preguntaba por las montañas y el 90 por ciento de la gente no las conocía, cuando mucho Chipinque, uno que otro La Estanzuela», cuenta José.
«Aquí en Monterrey es el paraíso de las montañas. Hay de todo, encuentras cañón, desierto, media montaña, paredes de escalada. Puedes hacer montañismo sin desplazarte muchos kilómetros, no necesitas ni gastar ni salir lejos para disfrutar».
Cada domingo emprenden un recorrido por alguna montaña de la Ciudad; acuden unas 20 personas que van de los 8 hasta los 70 años.
Desde hace dos años José, su esposa y dos amigos empezaron la escuela Kuti en la que capacita a quienes desean practicar el senderismo. Van en el noveno taller que dura seis sesiones quincenales.
«Buscamos que la gente regrese a lo básico para entender qué es el montañismo y lo disfrute de manera segura. Porque la gente va a ciertas rutas y no lleva agua ni lonche ni linterna, ni siquiera botiquín o venda».
Para José, en el senderismo se experimentan desde la emoción del comienzo, la desesperación por la demora del camino, hasta la satisfacción por llegar a la cima.
«El montañismo es autoconocimiento, te enseña a descubrir a la persona como realmente eres».
La membresía anual de Kuti cuesta mil 800 pesos y el curso 3 mil 600 pesos. En Facebook su página se encuentra como Kuti.

Institución en el montañismo
La Asociación de Excursionismo, Montañismo y Escalada del Estado de Nuevo León (AEMEENL) fue fundada en 1949 y el 13 de diciembre celebra su 70 aniversario.
Actualmente tiene afiliados a 20 clubes de montañismo de los más de 45 que existen en la Ciudad. Su misión es organizar actividades en conjunto, y capacitar sobre equipamiento y primeros auxilios tanto a los grupos como en individual.
José Pérez Luján, vicepresidente de la asociación, indica que en los últimos dos años ha crecido el número de grupos aficionados al montañismo, que abarca senderismo, escalada y otras actividades.
«Hay gente con muchísima experiencia que comparte con el resto de los clubes nuevos, porque a partir del año pasado empezó un boom en el senderismo de muchísima gente que quiere participar», ahonda Pérez Luján.
«Uno de los atractivos de la asociación es que los clubes que no estén afiliados busquen afiliarse para que tengan un respaldo, un conocimiento y una preparación física y mental que nosotros les ayudamos a conseguir».
La asociación fue fundada por don Jesús Montenegro, uno de los iniciadores del Club Explorador Cóndor. Está integrada al Instituto Estatal de Cultura Física y Deporte.
A los clubes, la asociación les cobra una membresía mensual desde 110 pesos. Y a quienes desean comenzar en el senderismo les ayuda a encontrar un club, además de ofrecer cursos.
Se les puede contactar en su página de Facebook o por el Whatsapp 812-636-6206.