La economía mexicana experimenta una tensa calma y en cualquier momento pueden cambiar las circunstancias de esa aparente estabilidad de los mercados y el tipo de cambio, advirtió el empresario Raúl González Alonso.
El presidente de Coparmex Aguascalientes dijo que en tanto no se despejen las enormes dudas que hay respecto del rumbo que tomarán las políticas públicas del gobierno electo, los inversionistas difícilmente van a activarse.
“Tanto los nacionales como los capitales interesados en llegar del extranjero no procederán si no conocen cuáles serán las reglas del juego para el próximo año, pues la incertidumbre lejos de disiparse se está acentuando”.
En entrevista, el líder empresarial consideró que deben empezarse a despejar ya las enormes dudas que hay respecto de los grandes temas para el desarrollo económico en los próximos años, porque la zozobra poco va a beneficiar a la nación.
La calma expectante no puede durar mucho y quienes tienen proyectos para la generación de riqueza, ocupación y productividad no pueden actuar hasta saber cómo se van a dar las cosas.
En ese sentido, indicó que echar reversa a políticas establecidas en el sexenio que está por terminar, como es el caso de la reforma educativa, sin plantear una alternativa, puede ser catastrófico.
Pero lo mismo sucederá retractándose de proyectos anunciados hace unos meses y que ahora se les está dando reversa, como el retiro de las fuerzas armadas de las calles del país en la labor que han venido desempeñando en materia de seguridad pública.
González Alonso dijo que las definiciones, si gustan permitirán a los hombres y mujeres de negocios del país dar cauce a proyectos de inversión, y si no gustan habrá implicaciones, pero el escenario debe ser claro y hasta el momento no lo es.
“Cualquiera de las dos vías repercutirá para bien o para mal en la economía mexicana, pero igualmente ésta se verá desgastada en tanto no haya rumbo y se caiga una vez más en la reinvención sexenal del país, sin alternativas ni proyectos concretos”.