Dayna Meré y Gonzalo Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 1-Ene.- Con el incremento en el precio de las gasolinas, el problema de robo y ordeña de ductos podría acelerarse, anticipan especialistas.
Miguel Llovera, socio para la industria de energía y recursos naturales de Deloitte, explicó que el aumento de precios genera incentivos para el mercado clandestino de combustibles.
«Ante un aumento súbito de un producto, en este caso las gasolinas, los usuarios buscan alternativas y una de esas alternativas puede ser el mercado ilegal», dijo.
Señaló que el desabasto o la falta de infraestructura para llevar gasolina de forma eficiente y segura a todos los rincones del País, permiten que las tomas clandestinas sigan existiendo, con ganancias más jugosas a partir de 2017.
De hecho, agregó, aunque Pemex ha implementado medidas de control para evitar la ordeña, la realidad es que no se ha acabado el problema.
Para Luis Miguel Labardini, analista del sector energético de Marcos y Asociados, la ordeña es un problema de seguridad pública y mientras no haya una aplicación de la ley en México no se va a poder resolver.
«Pemex tiene tecnologías para poder detectar oportunamente cuando se da robo de combustible, pero se necesita un mecanismo de seguridad que permita detener a los robaductos in fraganti, acusarlos y procesarlos», acusó.
Eduardo López, director ejecutivo de EY México, agregó que es muy posible que la ordeña de ductos se acelere a la vista de todos.
«En la cultura de la ilegalidad e impunidad total, parece que Puebla y Guanajuato son los epicentros, y lo que es pasmoso es que ocurre a la luz del día, ¿dónde está Pemex o el Ejército, si las policías locales son incapaces de lidiar?.
«Eso es muy probable que continúe, con el riesgo que implica por explosiones o gente quemada viva», advirtió.
Pablo González, presidente de Amegas, desestimó el hecho y dijo que la ordeña no afecta a los gasolineros, sino sólo a Pemex.
Sin embargo, es el consumidor el que padece directamente el problema. Por ejemplo, apenas el 22 de diciembre Pemex dijo que tres tomas clandestinas en el ducto Salamanca-Aguascalientes estaban provocando problemas de abasto en ciudades del Bajío.
La empresas ha reconocido que diariamente pierde 23 mil barriles de gasolina por robo, lo cual equivale a unos 54 millones de pesos.
Cuestionada sobre el posible crecimiento de la ordeña, Pemex señaló que está fortaleciendo la vigilancia en la red y el monitoreo computarizado a través del Sistema de Automatización (SCADA), cuyo objetivo es localizar toma clandestina y seccionar ducto.