Si prestar el auto a su hijo menor de edad lo coloca en una disyuntiva, psicoterapeutas le aconsejan considerar que darle lo mejor es acercarlo a experiencias que promuevan el desarrollo integral acorde a las etapas de su vida.
Verónica Ruiz González, jefa del Centro Comunitario “Dr. Julián Macgregor y Sánchez Navarro” de la Facultad de Psicología de la UNAM, recomienda preguntarse: “¿Le ayuda en su desarrollo?, ¿le enseña algo en función a la vida?, ¿tiene la responsabilidad necesaria?, ¿tiene la madurez para tomar las decisiones que implica la responsabilidad del manejo de un auto?”.
A los 18 o 21 años se ha completado el desarrollo físico y psicológico de los chicos, sin embargo, los papás deben evaluar la capacidad de autocuidado y de respuesta.
“Si tu hijo ya tiene 18 años años, pero no ha madurado todavía para tomar decisiones, por ejemplo, ves que consume alcohol en exceso, y encima le das las llaves del auto, es como equiparlo con dinamita y encenderle un cerillo”, expone.
La semana pasada cinco menores murieron y tres más resultaron lesionados luego de que el vehículo en que viajaban a exceso de velocidad, conducido por un niño de 12 años, chocó y volcó.
Érika Saldaña, especialista en sociopedagogía de la UNAM, destaca que los padres deben tener claro que no son amigos de sus hijos, sino los responsables de educar bajo normas, reglas y principios.
Ambas sugieren fomentar el diálogo con los hijos mostrándoles interés por sus deseos de conducir, pero al mismo tiempo, plantearles un plan para que sea progresivo conforme a su desarrollo emocional o explicar los motivos que tiene para prestarle o no, el coche.
Piden concientizarlo de que un auto no es un juguete sino un medio de transporte que puede resultar muy útil si se conduce con responsabilidad y respeto a las reglas viales y familiares.