El nuevo sindicalismo que dice practicar el SNTE se queda en una expresión más de las tantas que hay, luego del portazo que dio el gobierno federal a la anterior dirigencia, hoy bajo prisión domiciliaría, y que impuso a la actual representación, que entre sus primeros compromisos fue que todo sería diferente.

De lo antepuesto da fe la profesora María del Socorro Badillo Cuéllar, al presentar la denuncia en contra del presidente del Consejo General Sindical, Juan  Díaz de la Torre, por la marginación de que fue objeto para ocupar la secretaría general de la Sección Uno del SNTE, en su calidad de sustituta, luego de que se separó del cargo el líder Mario Armando Valdez Herrera.

Pidió la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y en los documentos que anexó a la denuncia está el acta del Congreso Seccional Extraordinario que tuvo lugar el 20 de Septiembre de 2014, en la que hace constar que formó parte de la planilla ganadora denominada “Planilla Única” como suplente del secretario general, por consiguiente, a la hora en que Valdez Herrera dejó el puesto de manera automática le correspondía a ella ocuparlo.

Por su parte, José Luis Briones Briseño, que ejerce como “delegado especial” en funciones de dirigente, aseguró que el nombramiento se ajusta a los estatutos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, además de que “esa fue una facultad del entonces presidente Mario Armando Valdez y ratificada por el Consejo Nacional de esta organización para cubrir una licencia temporal”.

Según él, la maestra Badillo Cuéllar podría haber relevado a Valdez Herrera si hubiera presentado la renuncia de manera definitiva y no temporal, de lo que pueden informarle diversas instancias institucionales, además, una vez que concluya la campaña política en que está inmerso Valdez, como candidato a diputado local, lo cual sucederá en la primera semana de julio, se reintegrará a sus labores en el SNTE.

Para evitar que insista en la demanda, Briones consideró que María del Socorro Badillo debe conocer “más a fondo los estatutos” del SNTE y así “no se quede en reclamos mediáticos”, sino en aclaraciones legales y ante los organismos sindicales, incluso la invitó a que acuda ante el Comité Ejecutivo Nacional o con el presidente Juan Díaz de la Torre.

Es factible que la exigencia de Badillo Cuéllar no es tanto por el hecho de ocupar el cargo, en virtud que sería sólo por un corto tiempo, ya que éste culmina definitivamente en octubre del presente año, sino por haberla privado de un derecho que le otorgó la asamblea.

Cualquier ausencia temporal o definitiva debe ser cubierta por el suplente, de otra manera no hay una razón para hacer tal designación, aparte se intuye que por alguna razón Mario Antonio Valdez pidió la presencia de un delegado especial, en lugar de entregar el mando a su compañera de fórmula.

Por más explicaciones que hagan y que se recurran a  las facultades sindicales, lo cierto es que nada cambia, que como la dice canción “todo sigue igual”, por lo que a la reclamante no le queda otro camino que tragarse el entripado, puesto que aún cuando intervenga la Comisión Nacional de Derechos Humanos y emita un fallo a su favor, de poco servirá cuando faltan cuatro semanas para que Valdez reasuma sus funciones.

Ojalá que a su regreso Mario Armando Valdez tenga tiempo de informar a los casi 18,000 agremiados el resultado de la auditoría que se acordó practicar a su antecesora, compromiso que contrajo cuando rindió protesta y de ello han pasado casi cuatro años. Si así ha sido de lento con sus compañeros, qué pueden esperar los ciudadanos a los que aspira representar ante el Congreso.

CORRELACIÓN

En un medio tan articulado hay derechos y deberes que obliga a todos, por lo que como sociedad es necesario vigilar que cada quien se ciña a lo que dispone la Constitución y cada uno de los acuerdos que tienen lugar en los distintos escenarios.

En este sentido se ubica la demanda a diputados y diputadas locales para que informen de las iniciativas que han presentado en los 18 meses que llevan en el encargo, sólo que el método que utilizan los peticionarios no es el apropiado, ya que quien debe responder sobre el manejo del Congreso es la secretaría general y no cada uno de los 27 legisladores.

Los califican de “reprobados” en transparencia, por haber desobedecido la orden que les dieron de suministrar la información requerida y de paso les dan lecciones de cómo actuar en campaña a los que aspiran a la reelección, lo que ojalá ellos dieron una muestra, postulándose como candidatos de un partido o como independientes. Las puertas de la política activa, dinámica, vivaz, están abiertas a todo aquel que quiera dejar patente que él si sabe como hacer las cosas, que es una persona honesta, cumplidora, íntegra y trabajadora.

Para exigir primero hay que cumplir y de la misma manera que se empeñan en que todos los que están en el sector público se ciñan a la  “ley 3de3” y a otras de la misma hondura, deberían hacerlo ellos por igual, que demuestren que pagan los impuestos correspondientes, que dan un salario justo a sus trabajadores, que entregan las aportaciones completas al Seguro Social, al Infonavit y al Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) y que solventan rectamente la utilidades, entre otras obligaciones que por ley les corresponde.

Ya lo dijo Aquel hace más de dos mil años: El que esté libre de culpa que arroje la primera piedra.

Es muy fácil estar al otro lado del mostrador y desde ahí lanzar toda clase de acusaciones y dicterios, a sabiendas que por una regla no escrita los políticos no responden, sin embargo el mismo derecho que se arrogan para exigir, es el que tienen los destinatarios de saber cómo se conducen en sus negocios.

MARTILLEO

Es posible que si Job viviera en México ya no  tendría la paciencia que bíblicamente se le atribuye, porque ni él podría soportar los mensajes de los candidatos presidenciales y de sus achichincles que se escuchan a cualquier hora del día y de la noche en todas las estaciones de radio y televisión, junto con los de los partidos y sus coaliciones, del Instituto Nacional Electoral, de los institutos electorales locales, de los aspirantes a los distintos cargos federales y locales y por si fuera poco las “mesas redondas” de expertos en política y campañas.

Como aperitivo está el torneo mundial de futbol que tiene congestionado el tráfico informativo de todos los canales deportivos y de lo que le hacen segunda las frecuencias de información general, por lo que la única manera de librarse sería mantener los aparatos apagados, algo difícil que se haga.

Como parte del propio evento futbolero están los comerciales de las tiendas que venden máquinas receptoras, camisetas de la selección, incluso hay ingeniosos que combinan el momento para atraer compradores de cualquier producto, que aún cuando no tiene nada que ver con ese juego se aprovecha.

Por cierto que hablando de la “verde”, se ha hecho una churro-novela con la fiesta que organizaron los seleccionados antes de viajar a Europa, oyéndose toda clase de censuras por el “mal ejemplo” que dan, cuando la verdad es que – aún cuando sean figuras públicas – tienen una vida privada que debe respetarse. Quienes ponen en duda su honorabilidad pueden pararse frente a un espejo y preguntarse hasta dónde llega su pureza como para convertirse en censores despiadados. Es fácil hacerlo frente a un micrófono y ante una computadora, pero qué difícil debe ser para una persona conservar la castidad personal y laboral que demandan.

Está claro que en lo que resta de junio y todo el mes de julio seguirá este traqueteo, con los políticos triunfadores regodeándose de lo obtenido y los perdedores como la zarzamora, al mismo tiempo de los aficionados al balompié esperando el milagro del quinto partido y luego lamentándose de seguir en el cabús del ranking mundial.

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