Andrés Manuel López Obrador se comprometió ayer en esta ciudad, a no aumentar impuestos si gana la elección presidencial, acabar con la corrupción y los privilegios en la clase política, así como otorgar una serie de becas para prácticamente todos los sectores de la población.
Al encabezar la asamblea informativa de la coalición “Juntos haremos historia”, celebrada en la explanada del Jardín de San Marcos, aseguró que las encuestas le garantizan 30 millones de votos a su favor, de los cuales la mayoría serán depositados por militantes de todos los partidos políticos registrados en el país.
A un día de concluir el periodo de precampañas, el tabasqueño aseguró que su proyecto va arriba y que va a ganar, lo cual se traducirá en una transformación integral del sistema político y social de México.
En ese contexto, aseveró que cuando eso suceda “México se va a moralizar”, porque el pueblo es bueno y honesto, lleno de amor y de fraternidad, factores que permitirán que los cambios se concreten y que el país mejore.
En su discurso de más de media hora, el precandidato presidencial se comprometió a no aumentar impuestos, tampoco las gasolinas, y bajar los sueldos de ministros, legisladores y funcionarios públicos, empezando por el del presidente de la República.
Asimismo, anunció becas para los jóvenes que no estudian ni trabajan (los “ninis”), y propone duplicar el monto de las que ya reciben los adultos mayores y extender este privilegio a las personas con discapacidad, además de dar por finalizado el privilegio que gozan los ex presidentes del país al recibir pensiones mensuales.
No es venganza, dijo, sino justicia y en ese sentido subrayó que cuando gane la elección presidencial y asuma el cargo, ejercerá austeridad republicana en el sistema de gobierno, fortalecerá el mercado interno y arraigará a los trabajadores en sus ciudades natales con empleos seguros para que no tengan que ir a buscarlos a Estados Unidos, con todo lo que ello conlleva, como es la desintegración familiar.
También aseveró que cancelará la reforma educativa y que no privatizará el ISSSTE, ni el IMSS, como tampoco el servicio de dotación de agua.
Finalmente, convocó a los presentes a ser felices, no perder la fe ni la esperanza, no pelear y amar a todos.