Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El líder nacional del PAN, Marko Cortés, acusó al Presidente Andrés Manuel López Obrador de estar más ocupado en atender las exigencias de Donald Trump que en resolver los problemas, de seguridad, salud y empleo de los mexicanos.

«Para los mexicanos recortes presupuestales en salud y desempleo y para el Gobierno de Estados Unidos, el compromiso de recibir con salud y trabajo a los inmigrantes deportados. El Presidente Andrés Manuel López Obrador resultó ser candil de la calle y oscuridad de su casa», sostuvo el panista.

Cortés denunció que a pesar de la crisis de seguridad en México, donde los secuestros crecieron 20 por ciento entre abril y mayo, el Gobierno mexicano se comprometió a enviar el 28 por ciento de la Guardia Nacional a la frontera sur para «complacer» la exigencia del Gobierno de Trump de detener el paso de los migrantes.

En salud, añadió, el recorte presupuestal para la compra de medicinas y suministros médicos y de laboratorio está afectando a la población más pobre de México.

«Es del conocimiento público que miles de personas en México padecen a diario la falta de medicinas en los centros de salud, desde simples analgésicos, controladores de la presión arterial, insulina, materiales básicos de curación y hasta antirretrovirales que utilizan las personas con VIH», indicó el panista.

Cortés dijo que es una gran contradicción buscar cómo atender a los migrantes centroamericanos con servicios de salud y empleo, mientras estos mismos programas para los mexicanos registran importantes recortes presupuestales.

«A seis meses de iniciado el Gobierno y debido a sus malas decisiones, hoy podemos decir que se sometieron al interés de los Estados Unidos y que nuestro País se encuentra en una crisis económica, de seguridad, del sistema de salud y en materia migratoria», insistió.

Lo peor de todo, consideró en un comunicado, la amenaza arancelaria con que Trump obligó a México a aceptar sus condiciones ni siquiera está conjurada debido, dijo el blanquiazul, a que el País no supo negociar.

«Nuestro Gobierno no tuvo la capacidad de negociar ningún tema del interés nacional. Un acuerdo bilateral equitativo hubiera sido que en México efectivamente se tomaran medidas para contener el flujo migratorio y que de manera recíproca Estados Unidos controlará la venta indiscriminada de armas, de las cuales una gran parte termina en las manos de la delincuencia al ser traficadas ilegalmente a nuestro País», indicó.