Con un resultado de 2-2, el partido entre el Barcelona y Real Madrid terminó con muchas amarillas, una expulsión y varios errores arbitrales que opacaron uno de los encuentros más atractivos y esperados en el balompié mundial.
El partido arrancó bastante bien con un gol de Luis Suárez al minuto 10, luego de una larga carrera de Sergi Roberto por la banda derecha, y con un centro excelso, el balón llegó a los pies del uruguayo, quien de volea anotó el primero del encuentro. Cuatro minutos después el partido tomó otro rumbo cuando una jugada del Real Madrid por la banda izquierda acabó con un centro al área, en donde Benzema remató de cabeza para que Cristiano Ronaldo empujara el esférico y anotara el 1-1, en esa jugada, el portugués sintió molestias en la pierna y más tarde saldría de cambio en la mitad del encuentro.
La polémica llegó al minuto 44, una pelea entre Suárez y Ramos ocasionó que los jugadores se tomaran muy en serio este encuentro en donde no se peleaba mucho; ambos jugadores fueron amonestados e incluso Messi una jugada después también vio la amarilla. A pocos segundos de acabar la primera parte, con el partido caliente, Marcelo provocó la expulsión de Sergi Roberto, hecho que ocasionaría cambios en el cuadro culé.
Con diez hombres, el Barcelona buscó algunas oportunidades al contragolpe, y en una jugada al minuto 52, Luis Suárez robaría un balón a Varane con falta que no se señaló, y posteriormente Lionel Messi en el área rival, se quitaría a dos contrarios y marcaría el 2-1 en el Camp Nou.
En una jugada, Messi tuvo en sus pies el 3-1, pero Keylor Navas reaccionó de gran manera para evitar el gol definitivo, y en jugadas más tarde, Asensio conectó con Gareth Bale para que el galés anotara de primera un golazo con pierna zurda. Antes, el delantero de Gales a término de la primera parte cometió una falta que pudo haber sido de expulsión sobre Samuel Umtiti.
De igual manera, algunas jugadas que no se marcaron y que pudieron influir en el marcador, fue un penal de Alba sobre Marcelo en el área local, así como un gol de Suárez que fue invalidado por un inexistente fuera de juego de Rakitic.
Con el partido manchado, el juego acabó con un resultado positivo para los catalanes, ya que mantienen el invicto en la liga y ahora sólo están a tres juegos de ser el primer equipo en ser campeón de España con 38 jornadas sin perder, mientras que los merengues se enfocan de lleno a la final de la Champions League ante el Liverpool FC.