El cambio climático representa un riesgo para la infraestructura carretera del país, principalmente por desborde de ríos, deslizamientos de laderas y temperaturas extremas, alertaron el Centro Mario Molina y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en México.
De acuerdo con un análisis difundido ayer, ambos organismos detectaron que 105 mil puntos carreteros están en riesgo de inundación fluvial, generada por el desborde de ríos.
De ellos, 200 sitios ubicados principalmente en Veracruz, Tabasco, San Luis Potosí, Chiapas y Oaxaca, presentan un mayor nivel de riesgo.
“Para lograr carreteras resilientes se debe pasar de un enfoque reactivo a uno preventivo, ya que prevenir o reducir los desastres es más eficiente en términos de costos y resultados que la acción de respuesta”, dijo Emilio Uquillas, director representante de CAF en México, al presentar el informe frente a miembros de los sectores público y privado.
Cuatro carreteras corren un alto riesgo por el deslizamiento de laderas: la Portezuelo – Ciudad Valles, Pachuca – Tuxpan, la Paso del Toro – Acayucan y Villahermosa – Escopetazo.
Según el estudio, sólo el 2 por ciento de las carreteras pavimentadas, equivalente a 830 kilómetros, tienen muy alto riesgo de deslizamientos. Las cuatro carreteras en muy alto riesgo suman 268 kilómetros.
Por otra parte, el 99 por ciento de los caminos están en riesgo ante las temperaturas extremas.
“Las temperaturas extremas y su evolución constante en el futuro representan una amenaza de fractura y deformación de la carpeta asfáltica, usada en el 99 por ciento de los caminos del país, por lo que se requiere tomar acciones preventivas y de adaptación para minimizar impactos ambientales, sociales y económicos”, indicaron.
Ante los hallazgos, el Centro Mario Molina y el CAF pidieron modificar las normativas de mantenimiento y construcción de carreteras, extender la responsabilidad de los involucrados en las construcciones, así como programas para las zonas en riesgo por las altas temperaturas.
También recomendaron generar información sobre el manejo de riesgo en la carretera.
“(Que la información) permita tener mejores escenarios de cambio climático y mejores análisis para estimar la recurrencia de los riesgos de desastres”, propusieron.
Uquillas destacó que el estudio ayudará a las autoridades con información técnica que ayude a la toma de decisiones, además de ofrecer estrategias para adaptación y prevención de desastres.