David Reynoso Rivera Río.

Resulta lamentable cómo es que la clase política nacional e inclusive algunos actores locales han decidido lucrar con la tragedia del pasado 19 de septiembre que sacudió a la Ciudad de México y sus aledaños en un día histórico que de igual manera hizo vibrar el suelo nacional en 1985. De viva voz puedo comentarles que fui víctima del temblor del pasado martes, ya que me encontraba en la capital del país y sin duda alguna me atrevería a afirmar que ha sido uno de los momentos más aterradores al ver paralizada una de las ciudades más grandes del mundo por unos cuantos días; sin embargo, no pretendo hacer de este texto un relato respecto a mi vivencia sino más bien una serie de comentarios hacia las reacciones de ciertos actores en relación con el temblor.

Primeramente, quisiera reconocer la gran cultura de protección civil que ha permeado por muchísimos años en la Ciudad de México, ya que justamente ese mismo día se celebró como cada año el mega simulacro que permitió recordar las acciones a realizar en caso de sismo, mismas que estoy seguro pudieron salvar la vida de muchísimas personas. A pesar de eso, debo reconocer que ese día existía una apatía hacia dicha cultura por parte de algunos sectores de la población; sin embargo, estoy seguro esta apatía definitivamente ha sido erradicada y el grueso de la ciudadanía participará activamente año con año e inclusive con mayor frecuencia.

Mencionado lo anterior, quisiera reconocer de igual manera la loable labor del Ejército mexicano y la propia Marina, al coordinar actividades que implicaron el orden y la organización que conllevó la participación de miles de ciudadanos. Al igual que reconocer la activa participación de toda la sociedad civil que de manera expedita se transportó a las decenas de edificios colapsados para colaborar con las labores de rescate y retiro de escombros, así como de manera inimaginable desplegó una muy buena cantidad de víveres y herramientas a los centros de acopio que se instalaron en la propia capital del país, así como en los diversos Estados de la República Mexicana.

Festejo que el altruismo nos ha caracterizado en estos últimos días; sin embargo, repudio cómo han surgido infinidad de actores políticos oportunistas para lucrar con un tema tan sensible. Algunos decidieron constituir centros de acopio y etiquetar los productos con su nombre para promover su imagen política, otros decidieron etiquetar su indumentaria de brigadistas y la tapizaron con sus nombres y los colores de sus respectivos partidos; finalmente existió una reacción por parte de los partidos políticos en las que algunos decidieron renunciar a su financiamiento ordinario por lo que resta del año y otros decidieron continuar con su idea de mantener un frente ideológicamente incomprensible y presentar esquemas de aparente renuncia a ciertos recursos.

De igual manera se presentaron una serie de reformas integrales que pretenden eliminar el financiamiento público y eliminar las plurinominales (temas que ya han sido contempladas en este espacio a lo largo de los últimos meses), lo cual considero un acierto; sin embargo, reprocho que hayan tenido que venir acontecimientos de tal magnitud como el sismo para poner sobre en el crisol legislativo cuestiones tan imperantes y necesarias para la sociedad mexicana.

Una vez más agradezco el favor de su lectura, les solicito su cooperación con los damnificados en los Estados de Chiapas, Morelos, Puebla, Oaxaca y la propia Ciudad de México.

 

Correo: davidreynoso@sapiensiuventus.com

Twitter: @davidrrr

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