Registra el programa de atención psicológica «Línea Vive», un incremento hasta del 30% en el número de consultas ofrecidas durante el primer mes del año a comparación del mismo periodo de 2019.
El director de Salud Mental y Contra las Adicciones, Francisco Pedroza Cabrera, precisó que la mayoría de los pacientes son personas en edad productiva, aunque también han recibido a menores con tendencias suicidas.
El programa «Línea Vive» implementado por la Secretaría de Salud del Estado, cuya intención es el reducir los índices de suicidio, ofreciendo para ello ayuda profesional a todas las personas con trastornos mentales, ha atendido en lo que va del año más de 900 llamadas de auxilio, de las cuales al menos la mitad de ellas han sido canalizadas a terapias presenciales, luego de que se detectaran trastornos que pudieran orillar a los pacientes a atentar contra su propia integridad.
Lo preocupante, de acuerdo al experto en salud mental, es el alto número de pacientes que deciden por voluntad propia no terminar con sus terapias, corriendo el riesgo de que recaigan en corto plazo.
«Tenemos una deserción en terapias muy alta, estimamos un 40% en jóvenes y de un 80% en adultos. En la mayoría de los casos las personas atendidas están relacionadas al consumo de sustancias prohibidas, y gran parte son varones», precisó.