VENECIA.- Muy pocas veces ocurre lo que sucedió con ROMA en Venecia y es que la crítica diera como favorita unánime a un filme sin generar debate desde el principio hasta el final del Festival. Lo mismo ocurrió con el público. Era un año complicado porque al tener como presidente del Jurado a Guillermo del Toro, ROMA no tenía ninguna oportunidad de ganar a menos de que fuera una cinta contundente e irrefutable que no generara la mínima suspicacia. Y así ocurrió. En una noche emocionante en la que Alfonso dedicó el Premio a su nana Libo, “en una serendipitesca coincidencia hoy es el cumpleaños de Libo, la mujer en la que está basada el personaje de Cleo.
Así es que éste es tu regalo de cumpleaños, te cantaría las mañanitas pero no puedo ofender los oídos de miles de gentes. Esta película, Libo, es el producto de mi inmenso amor a ti y a mi país, México”, dijo Cuarón al recibir entre sus manos el codiciado León de Oro alado con el que hace historia al ser el segundo mexicano en conseguirlo después de que Guillermo Del Toro se hiciera con la misma presea hace un año por La Forma del Agua.
Según Guillermo afirmó en la rueda de prensa oficial tras los premios, “esta fue una decisión unánime. Fue un 9 a 0”, dijo haciendo referencia a que los 9 miembros del Jurado votaron a ROMA sin discusión. Respecto de cómo cree que la cinta de Cuarón retrata a México afirmó, “toda película para mí habla de su situación y para entender el presente tenemos que entender el pasado. La película de Alfonso habla de múltiples dimensiones de existencia en ese momento histórico de México, es un fresco y es a la vez un retrato íntimo que conviene recuperar y reflexionar para poder entender el presente de México y descifrar su futuro”. Respecto al rumor que decía que él no había votado aclaró, “por supuesto que voté. Se vota como profesional y se vota como adulto. Y es exactamente el mismo voto que el de los otros ocho miembros del Jurado”, dijo.
Una gran ovación recibió a Alfonso Cuarón al llegar a la sala de prensa con su León de Oro en las manos. Cuando se le preguntó si creía que era importante que el cine le diera una voz a los más desfavorecidos reflexionó, “no creo que es algo que sea importante ahora sino que siempre lo ha sido y no es que nosotros les demos voz sino que la personas nos las prestan. En mi caso las complejidades son más perversas porque vengo de un lugar, como en muchas otras sociedades, en las cuales raza y clase están completamente relacionadas y en las que personas como las mujeres que protagonizan este filme pertenecen a una familia y mientras crecía siempre lo di por hecho. Nunca la vi (a Libo, su nana) como una mujer con sus complejidades, nunca la vi como una mujer que provenía de un contexto indígena y esto nos habla de una cierta invisibilidad en nuestra sociedad”.
Antes de que Del Toro ganara el primer León de Oro para México en Venecia Emilio el “Indio” Fernández ganó el Premio Internacional de Venecia por La perla (1947), dos años antes de la creación del León de Oro. Gabriel Figueroa fue otro mexicano de la Época de Oro del Cine Mexicano que ganó en Venecia el Premio a Mejor fotografía en 1947 con La perla y en 1949 con La malquerida. (Alejandra Musi, enviada/EL UNIVERSAL)