Norma Zúñiga
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La propuesta de revivir la producción petrolera de 1.9 a 2.5 millones de barriles diarios, hecha por el virtual Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, no es realista, alertó BBVA Research.
“La meta de incrementar la producción petrolera a 2.5 millones de barriles diarios en dos años no nos parece realista, aún en el caso en que se haga mediante asociaciones con empresas privadas”, detalló en su análisis luego que López Obrador hiciera sus propuestas energéticas.
El plan anunciado la semana pasada por AMLO es inyectar 75 mil millones de pesos en inversión para exploración y perforación, con el fin de frenar la declinación petrolera que experimenta el País.
Sin embargo BBVA coincidió en que si no hay más inversión en dicho rubro, la producción petrolera seguirá mostrando un declive.
Desde julio del año pasado la producción mensual de crudo de Pemex cayó por debajo de los 2 millones de barriles diarios y no ha podido recuperarse.
También alentaron a que la empresa del Estado siga aprovechando los esquemas de asociación con privados, principalmente en aguas profundas, donde se puede beneficiar de capital y conocimiento.
“Impulsar la producción petrolera en los siguientes años también requerirá de la continuidad de las rondas de licitaciones de yacimientos de hidrocarburos”, resaltaron.
Este factor será clave para revertir la caída en la producción petrolera e incrementarla a un ritmo más acelerado.
En cuanto al sector de refinación, el análisis apunta que antes de construir una nueva refinería y reconfigurar las existentes se deberían resolver los problemas de eficiencia.
“No parece ser una buena decisión invertir 49 mil millones de pesos en una actividad que pierde más de 100 mil millones de pesos al año”, sostuvieron.
Más cuando se podría importar la gasolina a menores precios.
Además aclararon que es casi imposible que una vez reconfiguradas, las refinerías operen al 100 por ciento, debido al mantenimiento que se hace una vez al año y las incidencias que pudieran presentarse.
La construcción de una nueva refinería, comentaron, tendría un costo elevado que podría presionar las finanzas públicas y el perfil crediticio de Pemex, pero el efecto sería positivo a través de una asociación.
También para mantener la disciplina fiscal frente a estas inversiones, hicieron un llamado a que la próxima Administración reduzca el presupuesto al sindicato petrolero.
“La nómina del sindicato, el robo de combustibles y los problemas de corrupción en Pemex han sido las fuentes más relevantes de las pérdidas financieras”, alertaron.
Además, congelar los precios reales de las gasolinas y diesel, constituirían un subsidio regresivo.