El presupuesto destinado a la vacunación del país está estancado desde 2015 y para cubrir la demanda poblacional de 2018 se requerirían por lo menos 500 millones de pesos adicionales, alertó Marco Michel Calderón, miembro de la Sociedad Mexicana de Salud Pública.
Descuidar este rubro, remarcó, eleva el riesgo de que haya brotes de enfermedades.
Con los recursos destinados para el próximo año, sostuvo, se incumplen las reformas a la Ley General de Salud en materia de vacunación aprobadas en abril de este año.
Recordó que las reformas establecen que el Estado debe procurar el abasto y la distribución oportuna y gratuita, así como la disponibilidad de los insumos necesarios para las acciones de vacunación.
En consecuencia, indicó, la Cámara de Diputados tiene que asignar en cada ejercicio fiscal los recursos presupuestarios suficientes para este propósito.
Este año se destinaron mil 919 millones 935 mil 331 pesos para el programa de vacunación y para 2018 se se asignaron mil 996 millones 54 mil 409 pesos.
No obstante, advirtió Calderón, el presupuesto destinado al programa será 3.9 por ciento menor en términos reales debido a la inflación.
“No se estarán cumpliendo las disposiciones establecidas por ley, toda vez que los recursos asignados a esta partida serían insuficientes para lograr la cobertura de vacunación mínima para el país, lo que representa un serio riesgo para la salud pública”, insistió en entrevista.
La principal preocupación, señaló, tiene que ver con la posibilidad de resurgimiento de enfermedades consideradas abatidas en México, como el sarampión, dado que a nivel internacional se han presentado brotes, así como el incremento del número de muertes por enfermedades prevenibles por vacunación.
“Los riesgos derivados de una defectuosa inmunización de nuestra población serían catastróficos para nuestro país”, apuntó.
El recorte, consideró, representa un retroceso histórico respecto a los avances que se habían logrado.
Por su parte, Raúl Romero Cabello, miembro de la Asociación Mexicana de Vacunología, indicó que debido al recorte habrá vacunas que no podrán comprarse.
“Es un volado. No pones vacunas y te la juegas a que aparezcan brotes. No tenemos sarampión desde hace una década en México. Ha habido brotes en otros países por falta de poner vacunas”, alertó.