El Heraldo de Aguascalientes

Alejaba Comisario a menores de las adicciones

Juan Manuel Frausto Aguayo
Agencia Reforma

Guadalajara, México.- Eduardo Plazola García, el comisario de la Unidad de Agrupamientos de la Policía de Guadalajara que fue asesinado a balazos junto a su tres escoltas en la Colonia Loma Dorada, enseñó taekwondo a niños para alejarlos de la adicciones hace 19 años.
En 1999, él era parte de un grupo de ocho agentes de la Comisaría de Tlaquepaque que adiestraban a 800 menores de la Colonia El Sauz, enseñándoles artes marciales, disciplina militar, primeros auxilios y seguridad personal.
Para él, más que enseñarles a dar golpes, era una manera de integrar a los jóvenes de la colonia y así alejarlos de las pandillas.
Plazola García fue escalando en la Comisaría de Tlaquepaque a lo largo de los años, en 1999 era instructor en la Academia de la Policía, y en julio de 2002 recibió un galardón de la Canaco porque atrapó a un ex policía que falsificaba placas y alteraba tequila.
Para 2007 ya comandante de la Policía Escolar donde también combatía las adicciones en los planteles; en 2008 ya tenía el cargo de primer oficial y para el 2009 se convirtió en el Supervisor Operativo de la Comisaría de Tlaquepaque.
En enero de 2017 entró a la Comisaría de Guadalajara como comandante de la Unidad de Recuperación del Estado de Derecho y La Paz (UREPAZ) y para diciembre de ese año obtuvo su puesto como Comisario de la Unidad de Agrupamientos.
Pero así como los gendarmes lamentaron la muerte de Plazola, también les dolieron los decesos de sus tres escoltas.
José Flores Aguilar murió al volante de la patrulla, era médico, y de cariño sus compañeros le decían “El Doc”, pues en más de una ocasión les dio los primeros auxilios.
Y en los asientos traseros de la patrulla también murieron Roberto Torres Salcedo, cuya familia es de la CDMX, y Maciel Herrera Marcela Guadalupe.
De acuerdo con el Alcalde Interino de Guadalajara, Enrique Ibarra Pedroza, Plazola García coordinaba los operativos en la Zona 5 de Febrero, Analco, El Santuario, San Juan de Dios y Oblatos y su asesinato fue una reacción de los criminales.
“Esta agresión es producto de las detenciones importantes de integrantes de grupos del crimen organizado que los oficiales de esta institución han realizado en las últimas semanas, siempre en cumplimiento de su deber”, aseguró la Comisaría de Guadalajara.