Isabella González
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno mexicano desplegará un operativo con efectivos del Ejército y la Marina por aire, mar y tierra en 23 puntos de cruce en la frontera sur mexicana.
Además instalará retenes militares en carreteras con la consigna de frenar avance de autobuses o vehículos que puedan llevar migrantes.
Conforme fuentes gubernamentales el propósito fundamental es reducir sensiblemente el flujo migratorio y un primer efecto será que se incrementarán las devoluciones de migrantes desde territorio mexicano.
La acción sin precedente inició ayer, encabezada por los Secretarios de la Defensa, Cresencio Sandoval, y el de Marina, José Rafael Ojeda, y funcionarios de la cancillería.
La estrategia disuasiva no solo apostará 6 mil efectivos de la Guardia Nacional sino tendrá también la participación de centenas de efectivos militares y marinos.
De acuerdo con las fuentes consultadas lanchas rápidas incursionarán en mar abierto, patrullarán costas y ríos mientras que helicópteros militares sobrevolarán la franja fronteriza.
Asimismo los operativos de apoyo social y laboral para migrantes estacionados en entidades del norte del País se establecerán a partir de hoy en Monterrey, Nuevo León. El coordinador es el Subsecretario del Trabajo, Horacio Duarte.
El propósito será supervisar el retorno y estatus de las personas devueltas bajo las normas de la Sección 235 de la Ley de Inmigración de Estados Unidos, con la que el gobierno estadounidense ha regresado a México a 11 mil migrantes para que esperen la resolución de su solicitud de asilo.
De acuerdo con fuentes de la Cancillería mexicana, el objetivo del denominado Plan de Atención y Desarrollo para Migrantes provenientes de Centroamérica, que será presentado este viernes por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, es evitar que los migrantes lleguen a la frontera norte de México, donde Estados Unidos reportó en mayo 140 mil detenciones de su lado.
El Gobierno mexicano se propuso reducir esa cifra en 45 días para evitar castigos arancelarios o ser declarado Tercer País Seguro.
Como inicio de la estrategia disuasiva, este martes se montaron operativos en la frontera sur con elementos de la Defensa, la Marina y la Guardia Nacional, con base en Tapachula, Chiapas.
Dentro del plan se tiene contemplado la creación de un grupo de primer contacto que trate directamente con los migrantes que crucen la frontera sur para que se les enlisten las opciones que tienen para quedarse en México, como la solicitud de refugio o de visa humanitaria.
Asimismo, se enviará a la frontera sur una brigada con personal de la SRE, de alrededor 100 personas, que vigilarán las medidas implementadas.