Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La escalada de violencia de los últimos meses en México ha alcanzado también a menores de edad.
El ataque a balazos el domingo pasado en contra de dos mujeres en el municipio de Comalcalco, Tabasco, dejó a dos menores heridos, entre ellos un bebé.
En la multiejecución en Minatitlán, Veracruz, registrada el 19 de abril, murió un bebé de un año que fue atacado de manera directa.
Lo mismo ocurrió en la agresión contra comensales de un restaurante en Cuautla, Morelos, el pasado 13 de abril, donde tres menores de edad fueron parte de las seis víctimas mortales.
Juan Martín Pérez, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), advirtió que menores son cada vez más blanco de ejecuciones y actos de barbarie.
«Estos casos muestran que hace ya mucho tiempo perdió cualquier respeto a la vida de un niño, una niña, y por otra parte, la terrible impunidad: de cada 100 carpetas de investigación donde menores son víctimas de algún delito, sólo una alcanza sentencia condenatoria.
«No hay ninguna estrategia, ninguna política, no hay absolutamente nada para poder no sólo actualizar el diagnóstico de las violencias, sino construir una política de Estado. Lo que nos venden son espejitos, un programa, una declaración, una acción específica que no alcanza», advirtió.
Según datos de la Redim, de 2007 a 2017 se cometieron al menos 14 mil asesinatos de menores, un promedio de 3 víctimas al día.
Sólo en 2017, último año del que se tienen cifras oficiales, murieron por homicidio 51 menores de un año.
Cifras del Inegi indican que ese año también fueron asesinados 101 niños de 1 a 4 años; 69 de 5 a 9 años; 234 de 10 a 14 y 2 mil 403 jóvenes de 15 a 19 años de edad.