En lo que va del año, se han suspendidos diez albergues de 26 supervisados, pero en forma virtual; como en su mayoría son asilos de ancianos, al solicitar a los familiares que recojan a la persona, mientras el establecimiento cumple con las disposiciones reglamentarias, se niegan a ello, argumentando que a los abuelos no los pueden tener en casa.

Se trata de personas que se encuentran en total abandono; los parientes se limitan a pagar la cuota que les cobran, simbólica en algunos casos, desentendiéndose por completo del senecto, y como por lógica, los asilados no pueden quedarse en la calle, sólo se procede a aplicar medidas de seguridad.

El director de Regulación Sanitaria del ISSEA, Octavio Jiménez Macías, dijo que esta situación se da tanto en familias de escasos recursos como en las que tienen posibilidades económicas; el rechazo a los ancianos es muy evidente.

Asimismo, dejó en claro que son inflexibles en hacer respetar los lineamientos: cuando se trata de un orfanato para niños y hay alguna niña, y viceversa; si el establecimiento es para adultos, tampoco puede haber niños. En estos casos, para proteger al infante, se pide el apoyo de la Casa DIF.

También se actúa con rigor cuando en este tipo de albergues se registran hechos de violencia; se trata de asociaciones civiles que dan algún servicio a población vulnerable.

Explicó que todo el año se hacen visitas de verificación, con el apoyo de personal del DIF y Protección Civil; cada dependencia se aboca a supervisar los aspectos de su competencia.

Además, informó que en términos generales, dependiendo el tipo de servicio que ofrecen, se revisa que haya médico general, psicólogo y personal de apoyo; se valoran las condiciones de los baños, la cocina, los cuartos y demás infraestructura, así como la preparación de alimentos, etc.

El funcionario reconoció que en su mayoría operan en lugares no aptos para el servicio que proporcionan; adaptan bodegas, casas, cuartos; se procura que cuenten con los básicos, ya que si cierran, la gente ahí albergada quedaría desprotegida.