Casos de chicos desde los 10 y 12 años se han detectado en Jesús María que ya han tenido su primer consumo de cristal, municipio que presenta una problemática fuerte de drogadicción y violencia, así lo señaló la coordinadora del Centro de Ayuda Familiar de la Asociación Bienestar e Integración Familiar (Bifam), Claudia Mayordomo Fernández.
La activista social comentó a El Heraldo que Bifam trabaja fuertemente en Jesús María, donde han encontrado datos alarmantes en cuanto al consumo de drogas ya que ha disminuido drásticamente la edad de inicio desde los 10 años, además de que el tejido social está severamente roto; de ahí que dicha asociación realiza acciones para coadyuvar en disminuir estas situaciones.
Explicó que trabajan en apuntalar y dar herramientas a los chicos y jóvenes para que desarrollen capacidades que les permitan afrontar las diferentes problemáticas, desde estudiar para que puedan alcanzar grados académicos más altos, como concluir el bachillerato o entrar a la universidad. “Hemos notado que los chicos mientras están estudiando, tienen algo qué hacer y los motiva a mantenerse limpios y trabajando, pero cuando dejan los estudios se exponen muchísimo más a las condiciones de la comunidad, el pandillerismo, drogadicción y la violencia en las calles y en las familias”.
Afirmó que al haber muy pocas opciones en el municipio de Jesús María para desarrollar un pasatiempo o una disciplina deportiva, el estudio resulta una buena salida, por lo que Bifam busca promover actividades extracurriculares sanas; “todavía estamos en ese diseño, yo creo que este año sacaremos algún programa nuevo a ese respecto”.
Recalcó que en este año, Bifam cumple su 10° aniversario de trabajo interrumpido, en el que han atendido a 587 niños de 265 familias con un impacto de cerca de 1,500 personas en la comunidad, y hasta el mes de diciembre pasado sirvieron 237 mil 356 comidas, además de que en 2019 lograron ingresar 17 jóvenes al bachillerato. “Somos un Centro de Ayuda Familiar y también un comedor infantil, atendemos a niños escolarizados que viven con su familia y vienen con nosotros a recibir la comida de mediodía, además reciben muchas actividades de desarrollo humano integral donde buscamos restituir su derecho a un desarrollo integral sano”.