Con un registro de 33,046 detenidos por faltas administrativas en los primeros cinco meses, el director de Justicia Municipal, Carlos España Martínez, denunció una grave situación con los menores de edad infractores al sumar 5 mil 350 casos de varones y 498 de mujeres, con un 65% de reincidencia por consumo de drogas en vía pública, participación en riña y disturbios que causan molestias a la ciudadanía.

Frente a esta realidad alarmante, el regidor independiente Mauricio González López, acordó con Justicia Municipal avanzar en reformas legales al Código Municipal para lograr una intervención directa con esos menores y en sus hogares, con el fin de avanzar en un rescate y reintegración social de esa población desde las calles y no esperar hasta los ceresos.

Tras un encuentro con ambas autoridades capitalinas, los dos funcionarios adelantaron que tan sólo 50 ciudadanos contabilizan 10 mil detenciones en el C4 y con ellos también se intervendrá en sus casas y sus familias, porque no se puede esperar más a tomar acciones legales, sociales y económicas para detener esas actividades que lastiman a la sociedad.

España Martínez señaló que este año contabilizan ya once mil detenciones más que en igual periodo de 2017, producto de los operativos de Barrio Seguro vigentes, donde el 45% de las faltas administrativas cometidas por los 33 mil detenidos responde al consumo de drogas y principalmente de cristal, la cual genera dependencia desde la primera experiencia.

Aseveró que la desintegración familiar en los hogares de los menores de edad es una realidad y cada vez que se detiene a uno de ellos, no se le ingresa a las celdas, es canalizado al área de trabajo social donde se cita a los padres y tutores, se aplica un protocolo de concientización psicológica y social, y se canalizan a los DIF u otras dependencias para la rehabilitación social.

Sin embargo, tal medida no resulta suficiente y el regidor Mauricio González promoverá una reforma al Código Municipal en coordinación con Justicia Municipal y diversas dependencias para lograr una “acupuntura social” que implica una intervención con los reincidentes, en sus familias, en sus hogares y en su entorno social con el fin de diagnosticar a fondo las razones por las cuales delinquen y ofrecerles alternativas.

El edil mencionó que el Ayuntamiento conoce las direcciones de todos los infractores de la ley reincidentes, motivo por el cual se debe trabajar con ellos; este esquema se ha aplicado en otras naciones con buenos resultados y ahora deben instrumentarse aquí mismo.

“Los padres de familia deben hacerse responsables de sus hijos, de ahí que se les ofrecerán alternativas de apoyo para formarse, que reciban terapia familiar y escuela para padres, con el objeto de que cuiden a sus hijos y no los dejen en las calles”, puntualizó.