alarmaItzel Vargas Rodríguez

Juan es un joven que abandonó la secundaria para ver si puede trabajar en un establecimiento de arreglo automotriz, sus estudios no le generaban dinero, sus padres no podían mantenerlo. Incluso la idea de irse de “mojado” ha atravesado varias veces su cabeza. Hace poco se enteró que su novia Elizabeth está embarazada, ella dejará la escuela también, porque pretende dedicarse a las labores del hogar. La edad sumada de ambos apenas llega al número 30.

Supongamos que este caso se da en un país ajeno a México, por ejemplo, Inglaterra… muy probablemente el nivel de vida de ambos, aunque les costara trabajo en un principio, sería decente. Tal vez alguno después de un tiempo reconsidere volver a estudiar, o tal vez a Juan le sea sencillo emprender un negocio y con ello salir adelante, ni siquiera hubiera pasado por su mente la idea de irse de “mojado” a algún otro país en búsqueda de una mejor vida.

Ahora analicemos el mismo caso (que es uno bastante común en nuestro país), pero hace 20 años… ¿qué caso hubiera sido más promisorio de superarse, uno surgido en un entorno de hace 20 años o uno ahora? Contrario a lo que muchos podrían pensar (por el enorme acceso a la información y tecnología que caracteriza las más recientes generaciones), la situación para los jóvenes actualmente no sólo en México, sino a nivel mundial, es bastante lamentable y presenta cifras apabullantes, sobre todo, en términos educativos (como la deserción escolar) y el desempleo.

Actualmente en Latinoamérica hay 74 millones de jóvenes desempleados según la Organización Internacional del trabajo, y la cifra se calcula crecerá anualmente alrededor de los 40 millones.

La OCDE, en un Panorama educativo del 2014, indica que en los últimos diez años en México el nivel educativo ha disminuido conforme aumenta la edad de los jóvenes que no estudian o no trabajan y, cuyo porcentaje se ha mantenido por arriba del 20 por ciento en el caso de los hombres y en un 34 por ciento en el caso de las mujeres.

No conforme con eso, los datos nombran “alto” el nivel de la tasa de desempleo para quienes tienen estudios de primaria o secundaria, y “muy alto” para los recién egresados universitarios, situación que rompe totalmente con la creencia de que entre más se estudia, más posibilidades de crecimiento se pueden tener… en la situación de México actual, eso ya no es del todo cierto.

La juventud atraviesa un trago amargo a nivel mundial, los niveles de desempleo están tocando límites que antes eran desconocidos, una gran parte de quienes laboran viven en la informalidad sin acceso o derecho a servicios de salud. El mayor capital humano joven que ha tenido el mundo históricamente, se está desaprovechando… ¿cómo darles aliento a quienes sólo se les muestra un panorama difícil? ¿No cree usted que ya es tiempo de concientizarse sobre el triste panorama económico y social que viven los jóvenes y las más recientes generaciones? Porque, ¿cómo empezar a solucionarlo si la visibilidad a este sector también ha sido por mucho tiempo nula? ¿Cómo podrán las nuevas generaciones aspirar a un futuro con un presente borroso?

[email protected] / @itzelvargasrdz