Noé García Gómez

¡Al diablo las instituciones! Fue una contundente frase que el entonces candidato presidencial en el proceso del 2006 utilizó y quedó en el consciente colectivo. El hoy presidente de México pareciera que con sus acciones reafirma aquella contundente y preocupante frase.

El martes 12 en sesión del Senado se discutió y votó la propuesta del senador Ricardo Monreal de repetir la elección del titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y en más de dos horas de debate es importante recapitular algunos hechos y elementos significativos:

  1. El incumplimiento de la palabra de Monreal, se dice que el capital de un político es su palabra, el coordinador de los senadores de MORENA “chamequeó” al PAN. Al proponer que se repusiera y todos los demás senadores de su partido votaron en contra, es claro que él planeo, operó e instruyó dicha jugada, que sin duda le rendirá buenas cuentas a su jefe López Obrador, pero que dejará una abolladura en su calidad frente a las otras bancadas.
  2. La oposición pragmática del PRI. Sin los votos en contra del PRI sumados a los de MORENA, no podrían impedir que se repitiera la votación, el PRI experto en el doble discurso y la simulación, subieron a argumentar “el por qué estaban en contra”, pero al final y en el fondo le hicieron el trabajo sucio a Monreal, MORENA y Andrés Manuel.
  3. El intento del senador Gustavo Madero de impedir el acto de toma de protesta, es algo sintomático de la oposición actual. Sin estrategia y sin plan reaccionan anárquicos y a empujones contra todo lo que opera MORENA.
  4. La línea defensiva (término del futbol americano) de al menos 20 senadores y senadoras de MORENA que con aventones, manotazos y abrazos defendieron el acto; demostrando su política de mayoriteo alocado, imposición y uso de la aplanadora legislativa.
  5. Un senador le ordena gritándole a la presidenta de la Mesa Directiva “tómale protesta”, al mismo tiempo toma la mano de la Sra. Piedra Ibarra y la manipula como un títere. Anunciando lo que nos depara una CNDH manipulada por MORENA.
  6. Rosario Piedra Ibarra por dignidad tenía que renunciar y pedir que se repusiera el proceso. No lo hizo o no la dejaron y eso desnuda su estatura moral.

En un México en zona de guerra por el narcotráfico, con asesinatos de periodistas cada día mas cotidianos y una Guardia Nacional sin protocolos de actuación que estará patrullando las calles, la designación de esta forma de quien fungirá como ombudspersona pocas esperanzas de que se vigilen las garantías individuales.