Gustavo García Olguin
Agencia Reforma

CDMX.- De inicio, en su Gobierno, Andrés Manuel López Obrador tendría a su disposición 6 mil 113 plazas de la alta burocracia de la estructura federal para aplicar su plan de austeridad.
Estas plazas representan un gasto por su sueldo bruto de 863 millones 570 mil 735 pesos mensuales, es decir, 10 mil 362 millones 848 mil pesos al año, sin contar otros ingresos adicionales que tiene esa plantilla.
Esa bolsa de cargos contempla 18 secretarías de Estado, 102 subsecretarías, 105 oficialías mayores, 600 titulares de unidad, 2 mil 129 direcciones generales y 3 mil 159 direcciones generales adjuntas, funcionarios que perciben salarios que van de los 93 mil a los 211 mil pesos mensuales.
En su plan de austeridad, que formalizará este fin de semana, López Obrador plantea eliminar un 70 por ciento los puestos de confianza.
De acuerdo con información de la Secretaría de la Función Pública entregada a REFORMA, en toda la Administración federal existen 278 mil 293 plazas consideradas de confianza en todos los niveles.
De éstas, sólo 25 mil 310 están inscritas en el Servicio Profesional de Carrera en plazas que van de enlaces hasta directores generales, por lo que cuentan con una protección que haría complicado su despido.
Es decir, el nuevo Gobierno podría echar mano de otros 246 mil 870 puestos de niveles medios a bajos para el acomodo de sus estructuras, adicionales a los 6 mil 113 de la alta burocracia.
Las dependencias que concentran el mayor número de plazas de alta burocracia son la Secretaría de Hacienda, con mil 636, y Presidencia, con 97 cargos de primer nivel, así como Gobernación, con 411; Relaciones Exteriores, con 399; Procuraduría General, con 367; Medio Ambiente, con 334, y Comunicaciones y Transportes, con 282.

Y no toca prebendas sindicales
Las 50 medidas contra la corrupción de AMLO no contemplan cortar canonjías de sindicatos.
Por ejemplo, la dirigencia del sindicato petrolero, que encabeza Carlos Romero Deschamps, recibe mensualmente de Pemex 7 millones 865 mil pesos para gastos de sus oficinas y transporte de sus líderes.
El gremio ha promovido amparos para impedir que se conozcan sueldos de dirigentes y canonjías que reciben de Pemex.
AMLO propone ahorrar gasolina y luz en las dependencias públicas, pero el Gobierno paga 311 pesos diarios a petroleros para su combustible y les paga la luz de las oficinas sindicales.
El SNTE, otro privilegiado por el Gobierno, recibió de la SEP 650 millones de pesos para “difundir la reforma educativa”, pero no rinde cuentas del gasto.