Proponen arquitectos reglamentar ‘carpas’
Con el propósito de unificar el entorno del primer cuadro de la ciudad y brindar seguridad a la ciudadanía, se debe regular el uso de “carpas” y puestos que se colocan con motivos de fiestas y promoción de eventos, consideró el ex presidente del Colegio de Arquitectos, Óscar Aragón.
Manifestó que al reglamentarse esta práctica se evitaría también dañar la infraestructura urbana, pero sobre todo se tendría uniformidad en el uso de puestos y carpas acordes a los planes de remozamiento del centro citadino.
Comentó que el Código Urbano deberá ser respetado o de lo contrario modificarse para controlar esa “arquitectura” efímera que tanto afea la plaza y jardines de la ciudad, además de que ponen en riesgo a los ciudadanos.
Manifestó que se colocan “diablitos” para conectar la energía eléctrica, se ponen tanques de gas sin ninguna precaución, y además afectan la infraestructura urbana al colocar alcayatas en el suelo, lazos en postes o bancas.
Comentó que todos tienen derecho al trabajo, pero se debe regularizar a través de columnas de servicios como ocurre en otras ciudades, para que de esa manera los vendedores, tianguistas y feriantes se conecten a las instalaciones.
Además, se debe colocar un solo modelo de “carpas” para tener un mejor aprovechamiento del espacio público al ser de un diseño uniforme, y sobre todo que sean seguras y limpias, y de esa manera el entorno urbano sería mejor.
Manifestó que se invierten muchos recursos en la remodelación del Primer Cuadro, y con este tipo de instalaciones se daña la infraestructura urbana, de ahí que la autoridad estatal deberá regular y controlar este tipo de carpas.
Reconoció que las fiestas religiosas, las ceremonias cívicas y el apoyo a microempresarios para que realicen exposiciones y ventas de sus productos cuentan con el apoyo de la autoridad estatal y municipal, pero es mejor tener una regularización de ese tipo de eventos.
Comentó que al no tener uniformidad en las carpas, representan molestias para el tránsito de los peatones y sobre todo inseguridad, pues invaden los espacios públicos y dejan pequeños espacios para el paso de la gente.

