Inicia Cuaresma
Hoy, Miércoles de Ceniza, obliga ayuno y abstinencia, señaló el obispo José María de la Torre Martín. Monseñor impondrá la ceniza a las 9:00 horas en Catedral.
El obispo José María de la Torre Martín invitó a los fieles a la oración, penitencia y solidaridad, en este tercer tiempo fuerte que nos encamina a la Pascual, refiriéndose a la Cuaresma; siendo el primero y segundo, el Adviento y la Navidad.
Destacó que hoy miércoles obliga ayuno y abstinencia, así como los viernes de Cuaresma, a partir de los 18 años y hasta los 65 años.
Señaló que estos sacrificios deben redundar en el bien de los demás y no cumplir hipócritamente, con una comilona de mariscos que cuestan el triple que cualquier platillo ordinario, cuando ese dinero bien pueden destinarlo a los pobres.
En el caso particular del ayuno, lo que se ahorre en bebidas y comidas, debe canalizarse al más necesitado, recomendó.
El prelado recordó que desde los años 70, en virtud de la pobreza generalizada, se emitió la disposición de poder comer carne en estas fechas, siempre y cuando, a cambio se realice una obra de misericordia.
De esta manera, la gente pobre que tenga oportunidad de comer carne, que no la rechace, pero en correspondencia, acuda a visitar a un enfermo o realice alguna acción en beneficio del prójimo.
Ayer, en el Seminario Diocesano, monseñor De la Torre y el obispo emérito de Zacatecas, Fernando Mario Chávez Ruvalcaba, impusieron la ceniza a los sacerdotes y hoy, toca el turno a la feligresía; el obispo local lo hará a las 9:00 horas en Catedral.
En su mensaje, José María de la Torre expresó que la Cuaresma es un tiempo litúrgico que nos coloca en nuestra realidad, un tiempo de gracia que no podemos desaprovechar en nuestra peregrinación de fe como Iglesia Diocesana.
Llamó a reflexionar sobre la caridad, “fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad en las buenas obras”; hay que estar atentos hacia los demás, no mostrarnos extraños ni indiferentes a la suerte de los hermanos, hay que ser guardianes de nuestros hermanos.
La atención al otro, conlleva desear el bien físico, moral y espiritual, interesarse por sus necesidades, agregó.
Advirtió que una sociedad como la actual, puede llegar a ser sorda, tanto ante los sufrimientos físicos, como ante las exigencias espirituales y morales de la vida.

