Aguascalientes ocupa el segundo lugar a nivel nacional con mayor número de quejas y denuncias derivadas del incumplimiento de los servidores públicos; sólo está por encima de nosotros la Ciudad de México. Además, el 14.6% la población fue víctima de la corrupción en el 2017, lo que nos coloca en el lugar 12.
El INEGI dio a conocer estadísticas a propósito del Día Internacional Contra la Corrupción (9 de diciembre). La corrupción puede ser definida como “el abuso de cualquier posición de poder, pública o privada, con el objetivo de generar un beneficio indebido a costa del bienestar colectivo o individual”.
Puede presentarse a grande o pequeña escala; en el espacio público involucra a grandes empresas que deliberadamente entregan dinero o regalos a funcionarios públicos para verse beneficiadas de decisiones del Gobierno.
La corrupción a pequeña escala es la que afecta a la población en general y se produce cuando la gente o las empresas pagan un soborno por obtener acceso a un servicio o bien público.
Los datos se centran en la corrupción a pequeña escala debido a que es el tipo que la población experimenta con mayor frecuencia.
En el país se percibe que la corrupción es una práctica ampliamente extendida en los espacios de acción gubernamental. En 2017, nueve de cada 10 adultos residentes de áreas urbanas consideraron que la corrupción es una práctica frecuente entre los empleados del Gobierno Estatal, quienes buscan obtener beneficios personales como dinero, regalos o favores por la provisión de algún bien o servicio.
Pese a que la ocurrencia de hechos de corrupción no es tan alta como la percepción de ésta, la proporción de personas adultas que fueron víctimas de al menos un acto de corrupción se ha incrementado en los últimos años, al pasar de 12.1% en 2013 al 14.6% de la población que en 2017 tuvo contacto con algún servidor público.
Esto significó que en 2017 la tasa de incidencia de corrupción (25 mil 541 delitos por cada cien mil habitantes) fuera incluso más alta que la tasa de incidencia delictiva de robo en calle o transporte público.
Respecto a las unidades económicas, la prevalencia de corrupción también aumentó significativamente entre 2013 y 2017, para colocarse en un nivel de 5.4% del total de los establecimientos en 2017.
En 11 entidades se estimaron índices superiores a la media nacional, siendo la Ciudad de México la entidad que registró la mayor proporción de personas víctimas de algún acto de corrupción, con 20.1% de la población que tuvo contacto con alguna autoridad o servidor público, mientras que en Puebla o Guanajuato no superó el 10%.