Para el reciente año en curso, el estado de Aguascalientes contará con un Presupuesto de Egresos de alrededor de 27 mil millones de pesos, el cual representa un incremento de 4.7 por ciento, con respecto al ejercido para el año 2019.

La semana anterior, hablamos sobre las generalidades del paquete económico, en el ámbito federal (http://www.heraldo.mx/generalidades-paquete-economico-2020/). En esta ocasión, indagaremos a fondo lo que concierne al paquete de nuestro querido Aguascalientes.

Para nuestro estado, al igual que todas las entidades, se concentra un elevado porcentaje de sus ingresos en los recursos enviados vía Federación – cerca del 85 por ciento -. Esto lo hace vulnerable ante recortes nacionales. Por tal motivo, se planteó la modificación de la tasa del Impuesto Sobre Nómina del 2 al 2.5 por ciento. Este incremento sólo se efectuará para los ejercicios fiscales de los años 2020 y 2021, retornándose la tasa al 2% para el último año de esta administración. No existirán alteraciones a los demás impuestos.

El acrecentamiento en este impuesto, compensa la disminución de participaciones federales a nuestro Estado; el cual será destinado a seguridad pública y a los fondos de apoyo a emprendedores, con una inversión de 262 millones de pesos.

Cerca del 50 por ciento del presupuesto, será destinado a los rubros de salud y educación, 14% a los municipios, 4 por ciento a los Poderes Judicial y Legislativo, y Órganos Autónomos.

El presupuesto muestra un sano equilibrio entre el ingreso y los egresos; para el año en curso, no se presenta incremento en la deuda pública.

Con base al propio Presupuesto de Egresos del estado, se observa cómo se privilegia la inversión pública, fortaleciendo los proyectos de C-5 SITEC y el BTR Sistema Integrado de Transporte Metropolitano para la Ciudad de Aguascalientes. Gran parte de la inversión va destinada a infraestructura vial; buscando fortalecer el programa de movilidad, implementado desde el año pasado.

Nuestro Estado, lleva ya varios años manteniendo equilibrios presupuestales y superávits operativos por encima de 5% de sus ingresos operativos y reservados déficits después de gastos de inversión en promedio de 2% del total de sus ingresos. Muy pocas entidades pueden presumir estos números.

De igual forma, se cuenta con un nivel de deuda a largo plazo sumamente controlable, además de una posición de liquidez sólida. Tan sólo el 18.5 por ciento del Fondo General de Participaciones, cuenta como garantía para los empréstitos que actualmente posee. Sólo el 1.3 por ciento de sus ingresos operativos, representan el servicio de su deuda.

A diferencia de la mayoría de los estados de país, no se padece de problemas relacionados con pensiones. Según números de la propia Secretaría de Finanzas, las obligaciones pensionarias se encuentran cubiertas por los próximos cien años.

Esto ha permitido que se continúen observando números positivos ante los ojos de las calificadoras de riesgo. Esto permitió que la agencia Standard &Poor´s, confirmará una de las calificaciones más elevadas en todo el país, mxAA+ con perspectiva estable.

Por el otro lado, la calificadora Fitch Ratings subió a ‘AAA(mex)’ desde ‘AA+(mex)’ la calificación en escala nacional con la perspectiva estable. Esto lo convierte en la entidad que tiene mayor grado crediticio.

De igual forma, se ve con excelentes ojos la unión de los estados de la región Centro-Bajío, que buscan poner en marcha estrategias y mecanismos conjuntos, con la finalidad de promover inversiones y exportaciones de este importante polo para la economía de la nación. Para nadie es una sorpresa que la zona del Bajío, no está en las prioridades del Presidente de la Republica.

Vemos cómo nuestra entidad está convertida en un verdadero roble financiero. Sin duda debe reconocer la gestión de los últimos años, la cual se ha visto reflejada en crecimiento económico por arriba de la media nacional. Esperemos que dichos números continúen esta tendencia, y logremos soportar los embates que presenta la débil economía nacional.

 @GmrMunoz