Que el “Buen Fin”, no sea motivo para endrogarse de manera irresponsable; el P. Carlos Alberto Alvarado Quezada, recomendó no caer en la tentación de ofertas innecesarias, ello sólo fomenta el consumismo.

Deben hacerse compras prudentes y no abusar del “tarjetazo”, porque luego viene la resaca, los dolores de cabeza, por haberse dejado llevar por el gancho de los descuentos, que a veces son ciertos y a veces no. Ponderó la importancia de ser cuidadosos con los bienes temporales, no perder de vista que el derroche, sólo exprime los bolsillos y hay que estar preparados para alguna eventualidad.

“Hay que darle jerarquía a las necesidades, seamos buenos administradores y evitemos que la euforia se desborde: seamos prudentes y el argumento de que ahí viene el aguinaldo no sea válido, porque también vienen otros gastos”.

Explicó que hay que saber comprar, “dan muchas facilidades de pago, pero el endeudamiento debe ser en función a nuestra capacidad de pago”.

En otro tema, informó que ayer inició la Jornada Mundial de los Pobres, por lo que en esta semana se intensificarán las acciones a favor de los más desprotegidos.

Aclaró que no se trata de de hacer colectas en los templos, sino de que la gente acuda a las colonias más vulnerables, conozca de manera directa las necesidades de las familias y las ayude en la medida de sus posibilidades.

Consideró fundamental que se fomente la solidaridad de los niños; hay quienes hacen aportaciones de su alcancía. Hay que ir al encuentro de los pobres, enfermos y débiles, no hay que hacernos indiferentes

Pidió a las familias invitar a los pobres a sus casas un día, a una comida o cena. Recordó que la Diócesis tiene seis comedores públicos en la Barranca, Tres Ave Marías, Loma Bonita y en otros puntos, que son altamente demandados, principalmente por niños y personas de la tercera edad.

Hizo hincapié en que los más desvalidos son la carne de Cristo, son los que más necesitan de la solidaridad del prójimo.