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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- ¿Te tocó cruzar un gran charco? Entonces ponte a las vivas, pues si el agua llega más allá de la mitad de tu vehículo, podría causar fallas eléctricas o incluso dañar el motor.
Pero no todo está perdido. Lo primero que debes hacer es ver si otros autos, similares al tuyo, logran pasar. Esto te dará una referencia de que tú también puedes cruzar por ahí o si, de plano, te echas de reversa.
Mantén una velocidad baja para que no provoques grandes olas, éstas podrían salpicar al motor y dañarlo. Y aunque lento, haz que el vehículo siga un paso constante.
En caso de que tu auto tenga transmisión manual, mantenlo en primera.
Una advertencia de tu vehículo es el humo blanco. Cuando el escape del auto entre en contacto con el agua, tu vehículo comenzará a formar humo blanco; ésta es la primera advertencia de que estás cruzando un charco profundo.
Antes de continuar, abre la puerta y revisa que el agua no llegue al nivel del estribo. Si es así, mejor échate de reversa.
Si tu vehículo se apagó en medio del encharcamiento no intentes encenderlo, pues, en caso de que haya ingresado agua al motor, podrías causar un daño severo que, incluso, invalide tu póliza de seguro.
Si ya entraste a la anegación ten en cuenta que con el agua, los frenos de tu vehículo podrían no responder de forma normal; si sientes que su respuesta no es inmediata, deberás secarlos, acelerando lentamente y frenando con un poco de presión en el pedal.
Si la tormenta agarró a tu vehículo estacionado, ni se te ocurra encenderlo hasta que no estés seguro de que el agua no causó daños al sistema eléctrico o al motor.
Para ello, asegúrate de que los tapetes o asientos se encuentre secos. En caso contrario, ponte en contacto con tu aseguradora.