El Heraldo de Aguascalientes

Agregar inflación

El aumento que registran los precios de productos y servicios es un problema que afecta más a los que menos tienen, por lo que en aras de compensar las alzas se solicita mayores salarios y nuevas tarifas, lo que el gobierno trata de frenar por un tiempo con el argumento que autorizarlo provocaría una guerra sin fin entre todos estos factores.

Es una situación recurrente que para el común de los habitantes no tiene explicación, porque si decrece el poder de compra en automático retroceden las ventas, lo que se convierte en una bola de nieve que a todos perjudica.

Hay varios planteamientos que podrían evitar llegar a ese tipo de situaciones y uno de ellos es que en todos aquellos casos donde sea posible incluir el porcentaje de inflación se haga con un mínimo de trámites y así no decaería el valor de la operación monetaria.

Hay dos casos que podrían considerarse como emblemáticos, por lo que significan sus efectos: el ajuste al incremento anual de las pensiones de alimentos y nuevas tarifas a los taxis, de acuerdo al índice inflacionario anual.

En el primero de ellos, el ex dirigente del Colegio de Abogados de Aguascalientes, Francisco Frausto Ruiz Esparza, propone que el Poder Judicial del Estado aplique su facultad de iniciativa y promueva una modificación que mejore cada año el apoyo alimenticio que obliga al padre o la madre, que de lograrse tendría un doble resultado, ya que por una parte los beneficiarios estarían en condiciones de mantener su nivel de vida y por otra, reduciría la carga de trabajo que tienen los juzgados ante la demanda de elevar las aportaciones.

Cuando el juez dicta sentencia fija la cantidad que deben recibir – por regla general – los hijos menores de edad, pero si este importe se mantiene inalterable con el paso del tiempo deja de tener las derivaciones favorecedores que debe haber, lo que lleva a que se solicite al juzgado que disponga una ampliación. El promovente citó que los juicios de pensión tienen que ser reabiertos periódicamente para llevar a cabo esa nivelación, puesto que permanecen activos mientras los hijos adquieren la mayoría de edad, lo que obligadamente genera mayor carga de trabajo en los tribunales familiares.

Para darle justificación  a la necesidad de llevar a cabo esa acción, Frausto Ruiz Esparza mencionó que los despachos especializados presentaron en el primer semestre de este año más de 18 mil 500 expedientes, donde casi la mitad tienen que ver con el asunto de las pensiones, por lo que a ese ritmo es factible que al final del 2018 serían cerca de 30 mil asuntos y en su mayoría por conciliación  a las pensiones.

En cuanto a las tarifas de los taxistas, es una costumbre de antigua data que las agrupaciones tengan que pedir al titular del Poder Ejecutivo del Estado que les conceda un aumento a las “dejadas”, lo que se convierte en un estira y afloja que dura años, y cuando finalmente lo autoriza es porque ya perdió los efectos que se buscaba, de ahí que siempre van uno o dos pasos atrás.

Una medida que podría terminar con esta situación es que las nuevas tarifas entren en vigor cada uno de febrero y sean conforme al índice de inflación, para ello las autoridades se encargarían de dar a conocer durante el mes de enero cuáles serían, por lo tanto los trabajadores del volante y el público en general sabrían el importe que se cobraría.

De esta manera se desvincularía el servicio de taxis de vaivenes y tejemanejes políticos, dejándole el espacio que les corresponde como un servicio indispensable en la vida diaria.

DECISIÓN TURBADORA

El propósito del presidente electo Andrés Manuel López Obrador de eliminar el Estado Mayor Presidencial (EMP) es motivo de preocupación en diversos sectores del país, ante todo por lo que significa para la seguridad del mandatario, de su familia y de funcionarios de primer nivel, por lo que en Aguascalientes hay comentarios que en su mayoría señalan la conveniencia que rectifique la intención.

Para quienes han sido testigos de las visitas presidenciales a esta entidad saben como trabaja éste cuerpo de élite, en donde su eficiencia radica en ser lo menos visible y al mismo tiempo no descuidar ningún detalle, lo que difícilmente van a lograr las 20 personas que han sido contratadas para vigilar la seguridad del próximo mandatario.

Los reporteros locales pueden dar testimonio de cómo opera el EMP, al menos lo que se deje ver, cuyo trabajo empieza días o semanas antes de una gira, al hacer recorridos por donde habrá de transitar el convoy presidencial para determinar tiempos, lugares y considerar aquellos que pudieran significar algún peligro, así sea mínimo, tener rutas para una emergencia y colocar personal de apoyo a lo largo del itinerario.

Además supervisan los sitios donde se llevará a cabo una concentración o una reunión de trabajo, quiénes serán los invitados, por dónde deben entrar y qué medidas se deben tomar para su identificación y si es necesario que existan filtros de ingreso.

Es un trabajo minucioso que en ocasiones obliga a la autoridad local a cambiar el escenario, al considerarse que no es apto para un evento de esa naturaleza, pero se hace con el propósito de tener todo bajo control, máxime si se percibe que podría haber algún riesgo.

La figura presidencial es el bien más valorado y cuidado de un país, y la sociedad confía que existan las condiciones de seguridad para que lleve a cabo el desempeño de sus funciones, lo cual hasta ahora está depositado en el EMP, que está capacitado con un adiestramiento de alto nivel, técnicas contra terrorismo, atentados y protección de servidores públicos, que cuenta con su propio sistema de inteligencia y contrainteligencia y sus servicios se utilizan para resguardar a los presidentes e invitados extranjeros y sus comitivas.

La desaparición de este grupo de altísima preparación está en marcha, por lo que a tres meses de que concluya el actual sexenio se dan movimientos para que del Cuerpo de  Guardias Presidenciales  se creen dos brigadas de la Policía Militar, que actualmente lleva a cabo operaciones contra el crimen organizado. La plantilla total es de 6,316 elementos, de ellos 5,898 de las fuerzas armadas, 58 policías y 360 civiles.

Es un grupo que se creó en 1942 por instrucciones del presidente Manuel Ávila Camacho y que ahora está en vías de ser disuelto, por lo que retornará a los cuarteles del Ejército y la Armada de México, según sea su procedencia, aunque no todo es negativo ya que por su preparación serán de gran apoyo para las Fuerzas Armadas.

AQUEL DÍA

“Cuando apenas tenía dos semanas en el desempeño de la oportunidad más deseada por decenas, a nivel local, hicieron acto de presencia los cuatro (hijos): Baudelio, Rubén, Enrique y Carlos, sin previo aviso ni convocatoria”, relata el extinto profesor José Refugio Esparza Reyes, en sus memorias Charlas Informales, Algo de Política y otras Facetas.

“Me dijo el segundo, Rubén ‘queremos una asamblea general a nombre de los demás. Venimos a pedirte una sola cosa: que no vayas a salirnos un día con que te encontraste un fajo de billetes en el cajón del escritorio; porque, no te lo vamos a creer. Además, te desplomarías en nuestro fuero interno. Cuando necesitaste dinero para formarnos no lo tuviste. ¿Para qué lo quieres ahora que ya somos profesionistas’.

“Si tu problema es nuestra madre, nosotros nos haremos cargo de ella, concluyó Rubén”.

“No tuve necesidad de contestar, mi esposa salió en mi defensa y dijo: ‘Ya nos pusimos de acuerdo, seguiremos siendo, comiendo y vistiendo como hasta ahora. No cambiamos nada. Nuestro tiempo será de la gente. Cada quien se irá por su camino y que nos vaya bien”.

Esa charla de familia tuvo lugar en diciembre de 1974, a unos días de haber tomado posesión como gobernador y las palabras de su esposa, la profesora María de Jesús Reyes de Esparza, fueron signo y ejemplo de vida, ya una vez que concluyó la administración en 1980 ambos continuaron con su forma de ser, de tener un trato afable con los aguascalentenses, que se acercaban a saludarlos cuando descansaban en una de las bancas de la plaza de armas o caminaban por alguna de las calles.

Hoy de nueva cuenta se encuentran juntos, luego de que el maestro Esparza falleció el 12 de noviembre de 2015 y doña Jesusita el pasado 26 de agosto, sepultados en Villa Juárez, Asientos, su lugar natal, de donde salieron para dejar constancia que se puede alcanzar diversas metas sin olvidar los orígenes.