Luis Valle
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- Amparada en un criterio emitido por la Comisión Reguladora de Energía (CRE) en 2016, la CFE está “agandallando” a clientes al aplicarles cargos por distribución que no corresponden al periodo de facturación.
La táctica de la CFE consiste en que a partir de los recibos que llegaron en enero, correspondientes a consumos de diciembre, el costo del cargo de distribución está calculado utilizando la carga máxima que el cliente haya usado en alguno de los últimos 12 meses.
Como la CFE no avisó de la entrada en vigor de esta forma de cobro, sus clientes no estaban enterados ni preparados. La medida los tomó “fuera de la jugada”.
Empresas mexicanas que hayan tenido un repunte en 2017 en su carga por diversas razones pagarán ese repunte en sus próximas facturas.
El peor escenario sería para un consumidor que haya aumentado su consumo apenas en noviembre pasado, pues significaría que estaría pagando el sobrecargo por distribución por los siguientes 12 meses.
El cargo por distribución se calcula multiplicando la demanda máxima de un cliente en algún mes de los 12 meses anteriores, medido en kilowatts, por tarifas que van desde 53.64 a 205.59 pesos por kilowatt en media tensión (dependiendo de en cuál de las 17 divisiones geográficas de la CFE se esté).
Dependiendo del tamaño de carga y el giro de negocio, empresas podrían desembolsar desde 15 mil hasta 900 mil pesos anuales adicionales si es que desbalancearon sus cargas en cualquier momento de 2017.
Por ejemplo, una empresa en Coatzacoalcos, Veracruz, que se dedica a las actividades pesqueras y relacionadas, con una carga que haya subido a un máximo de mil 126 kilowatts en septiembre pasado, pero que usualmente utiliza entre 600 y 700 kilowatts, le sobrevino un sobrecargo de 55 mil pesos en su recibo de diciembre.